72ª edición del Festival de San Sebastián: pura celebración a la fuerza interpretativa

El viernes 20 de septiembre comenzó el certamen cinematográfico más importante de España y lo inauguró honrando a uno de los talentos más significativos de su tierra: el increíble actor Javier Bardem. El intérprete español finalmente recibió su premio ya que el año pasado no pudo asistir por la huelga de guionistas y actores de Hollywood.

La gala recordó los hitos más importantes de su carrera, que ha sido reconocida con prestigiosos premios como el Oscar, el Globo de Oro, el BAFTA y múltiples Goyas.

Hace 30 años, en este mismo festival, el actor se llevó dos importantes galardones: la Concha de Plata al mejor actor por sus interpretaciones en Días contados (1994), dirigida por Imanol Uribe, y en El detective y la muerte (1994), de Gonzalo Suárez. Estos premios marcaron un punto de inflexión en su carrera, que luego floreció a nivel internacional.

Pero la ceremonia se enfocó en honrar el vínculo con el Festival ya que fue lugar donde brotó su reconocimiento y desde donde comenzó a conquistar el mundo del cine.

Javier Bardem también expresó su profundo agradecimiento a su maestro de interpretación, Juan Carlos Corazza, quien fue el encargado de entregarle el premio. Bardem destacó que Corazza le enseñó que el oficio del actor está intrínsecamente ligado a «la verdad y la honestidad», subrayando que el verdadero trabajo actoral «no debe manipular», sino que debe surgir «desde un lugar de transparencia y desnudez». Visiblemente emocionado, dedicó el premio a su fallecida madre, Pilar Bardem, afirmando que la sentía presente y feliz en ese momento: «Está aquí, alegre, la siento». Asimismo, dirigió un sentido agradecimiento a su esposa, Penélope Cruz, quien lo acompañaba desde el patio de butacas del Kursaal, y a sus hijos, Leonardo y Luna.

El segundo día del festival fue igualmente una celebración de otro talento mundial, la reina indiscutible de la interpretación: la imparable Cate Blanchett. La actriz y productora australiana recibió anoche el prestigioso Premio Donostia, un reconocimiento a su extraordinaria trayectoria en la cima del cine internacional.

El  cineasta mexicano Alfonso Cuarón fue el encargado de entregar el premio. Tras haber trabajado juntos recientemente en la miniserie Disclaimer, Cuarón no escatimó en elogios hacia la actriz, destacando su rigor y virtuosismo.

La actriz inició su discurso emocionada y dijo: «Como mujer australiana que ha trabajado alrededor del mundo, he tenido el privilegio de cruzar fronteras y explorar diferentes culturas». Además expresó: «Es un honor recibir este galardón en Euskadi, en este vibrante festival que también trasciende las barreras culturales y cinematográficas.»

Su discurso fue un recorrido por su peculiar y ecléctica carrera, un viaje impulsado por la búsqueda constante de respuestas sobre la naturaleza humana. «La vida creativa está llena de incertidumbre y dudas. Debemos ser humildes y admitir: ‘No sé, pero estoy aquí para aprender'», reflexionó la actriz, destacando la importancia de la duda en su proceso creativo.

Blanchett citó a la escritora brasileña Clarice Lispector, subrayando que «no saber» puede ser una poderosa herramienta que deja la mente libre y abierta. «Todo lo que no conozco comienza a formar parte de mí, y en ese no saber, voy comprendiendo todo», expresó, cerrando con esperanza: «El viaje continúa, y estas pequeñas islas de certeza, como esta noche, son por las que doy gracias.»

Pero también tuvo sorpresas la noche. Su gran amigo George Clooney apareció en un video y no se quedó atrás en palabras afectuosas. En su mensaje, comparó a Blanchett con leyendas del cine como Marlon Brando, Katharine Hepburn y Meryl Streep, y elogió su capacidad para transformar la actuación en arte puro. «He tenido la suerte de dirigirte y de compartir pantalla contigo. Y tienes el don de hacer que todos los que te rodean se sientan afortunados de trabajar contigo», afirmó.

El tono desenfadado y humorístico de Clooney culminó con una nota que provocó carcajadas: «Me emociona que recibas este Premio Donostia. Ojalá pudiera estar allí, pero estoy en Venecia… bebiendo. Además, no llevo pantalones. Pero si los llevara, y no estuviera bebiendo, estaría allí para brindar contigo. Felicidades, Cate.»

Con un ‘fucking George’ y unas lágrimas que brillaban en sus ojos, la actriz emocionada alzó su premio agradecida.

Fuente y fotos del sitio del Festival de Cine de San Sebastián

72ª edición del Festival de San Sebastián genera gran expectación
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