Amarga Navidad: Cuando la creatividad es a costa de tus seres queridos

Es la séptima vez que el cineasta Pedro Almodóvar presenta uno de sus films en el Festival de Cannes y Amarga Navidad se estrenó ayer como parte de la competencia oficial de este año.

El elenco del film es conocido en la filmografía del realizador a quienes mencionó en la conferencia de prensa como su “familia creativa”. Bárbara Lennie como Elsa, Leonardo Sbaraglia como Raúl Rossetti, Aitana Sánchez-Gijón como Mónica son los personajes principales junto a Victoria Luengo como patricia. Pero también vemos a Rossy de Palma, Javier Calvo y Carmen Machi entre los actores secundarios.

Raúl Rossetti (Sbaraglia) es una especie de alter ego de Almodóvar. Haciendo reminiscencia a un vacío creativo que tuvo años atrás, lo mezcló con ficción hizo que el escritor tomara cosas de sus cercanos para seguir escribiendo y también abordó el tema de la ansiedad en un relato que como nombre alternativo tiene el de “Autoficción”.

En el primer momento del film vemos a Elsa, con una migraña que la termina llevando a urgencia- tal como le pasaba en la vida real al director- y Bonifacio (Patrick Criado), su pareja que la acompaña. Con diálogos agudos y por sobre todo con mucho humor, dentro de la profundidad que siempre explora el español, como espectadores descubrimos que estamos viendo una película que se construye a partir de lo que va escribiendo Raúl. Es un meta relato que pone al límite la ética desde hasta dónde puedes llegar para buscar la inspiración que se ha perdido y cómo resguardas las historias que no son tuyas, pero que las haces propias para tu propio beneficio.

Ese es el dilema de Raúl en su vida real, pero también la que extiende en sus personajes ficticios, como el conocer que lo que le está pasando a Elsa no solo es físico sino también un síntoma de lo que no ha sabido sacar de su cuerpo. La muerte de su madre.

Pedro Almodóvar con parte del elenco de «Amarga Navidad»

Es así como mediante esa estética tan característica de colores fuertes y un mundo cuasi surreal, una vez más el realizador se cuestiona la existencia humana desde personajes perdidos que no han podido hacer frente a su pasado o que les cuesta convivir con sus dilemas morales en el presente. El reparto, en ese contexto, logra realizar lo que pide Almodóvar a la perfección y por lo cuál es conocido, esperando todo de ellos en su más grande registro y esplendor para que todo funcione en esta cosmovisión llena de detalles.

Durante la conferencia de prensa el reparto comentaba que el cineasta es un ser nocturno por lo que los rodajes terminaban a altas horas de la madrugada lo que significó un gran esfuerzo para quienes tiene ciclos circadianos de alondras como Aitana. Pero a su vez y a coro, coincidieron en que filmar con Almodóvar no es comparable con absolutamente nada de lo que han hecho anteriormente con otros realizadores en cuanto el realizador construye un mundo en sí mismo.

Sin duda una película a disfrutar, con mucho humor irónico, estética almodovariana y un perfecto cast que se cuestiona los límites de la ética, pero también, cómo abordamos las pérdidas o dolores que se terminan anquilosando en la fisicalidad del cuerpo si no se les hace frente.

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