Si vas para Chile: El rechazo a los otros pobres

Tras haber ganado el premio de cine de urgencia del festival alemán Dok Fest, va culminando el recorrido internacional por casi treinta festivales por geografías tan diversas como Australia, Reino Unido, México o Chipre, del documental Si vas para Chile (2025), ópera prima de los directores chilenos Amilcar Infante y Sebastián González, que comenzó a circular por el mundo el año anterior ganando el premio Emerging International Filmmaker Award en el prestigioso festival Hot Docs de Canadá. 

El documental es un impactante registro de la marcha anti inmigrante ocurrida en Iquique en 2021 donde participaron unas tres mil personas, que culminó con la destrucción y quema de las pertenencias de migrantes (incluidos coches de bebés, juguetes y carpas), que produjeron dramáticas e impactantes imágenes que la película recupera.

Si vas para Chile recoge tanto las razones humanitarias de quienes emigran de su país de origen, como las de los ciudadanos del país de destino que se ven tensionados por la complejidad del fenómeno migratorio, constituyendo un documento de un momento histórico marcado por la xenofobia y la aporofobia (el rechazo a los pobres).

El documental aterrizó en Chile a través del circuito Miradoc, justo cuando la migración se erige como una de las principales preocupaciones de los chilenos, al punto de que la promesa de campaña de expulsar a 3000 personas indocumentadas permitió la llegada al poder de la ultraderecha, que a través de una indicación legislativa incluso busca transformar las escuelas y hospitales en lugares de denuncia y convertir en ilegal la migración irregular. 

Cuando se enteraron de lo que estaba ocurriendo en Iquique, Infante y González tomaron sus cámaras y equipos de sonido y partieron al norte para documentar este proceso social, en una rápida y visceral reacción de “cine de guerrilla” por la urgencia de registrar un momento de crispación social. 

En su camino hacia el pequeño pueblo de Colchane en la Región de Tarapacá, colapsado por la presencia principalmente de venezolanos que cruzaron la frontera de manera ilegal para salvar su vida o en búsqueda de mejores oportunidades, se fueron encontrando con personas dispuestas a contar sus aguerridas historias desde la angustia de no saber dónde dormirán la noche siguiente. 

Fotograma «Si vas para Chile»

El resultado es una aproximación coral con valiosos, humanos y emotivos testimonios de migrantes que caminaron toda la noche sufriendo el brutal frío del desierto de Atacama; de una mujer embarazada que no fue atendida en Alto Hospicio y perdió a su bebé; o de aquellos que debieron refugiarse en una casa de cambio protegiendo a sus niños que lloraban aterrados, para no ser agredidos por una horda de chilenos.

No sólo los recién llegados estaban dispuestos a hablar, sino que además lo hicieron los camioneros chilenos que perdieron a un compañero asesinado por un migrante, que exigían justicia por el brutal homicidio. También ellos necesitaban dar a conocer su testimonio y acogieron a los realizadores durante la noche en que homenajeaban al patrono de la minería, San Lorenzo. 

La imagen de un coche de guagua tirado al fuego que fue captada por un fotógrafo local gráfica, en buena medida, una época en que los sectores más vulnerables de nuestra sociedad han sido convencidos por el modelo de que sus adversarios son otros pobres como ellos, y no el propio capitalismo y su deshumanización. 

Las raíces venezolanas de Infante y las croatas de González, hicieron que la cuestión de la migración los tocara de cerca, lo que se tradujo en una mirada documental que busca entender qué estaba pasando en el norte, conectar con quienes vivían la crisis, tanto chilenos como migrantes, y explorar las complejidades y la criminalización del fenómeno migratorio.

Además de su contenido humanitario, Si vas para Chile cuenta con una espectacular fotografía aérea de la accidentada geografía nortina, con la que recorremos las fallas costeras, la inmensidad del desierto o los caminos interminables, que sitúan a los seres humanos en un contexto físico extremadamente agreste y desafiante. 

Si vas para Chile -que lleva su título por la canción que, paradojalmente, habla de cómo quieren en nuestro país al amigo cuando es forastero-, es un retrato de una época marcada por la desconfianza y la terrible criminalización de la migración, que el vapuleado derecho internacional alguna vez consignó como garantías fundamentales universales, que protegen la dignidad, libertad y seguridad de las personas que migran, independiente de su estatus migratorio.-

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