Olmo, está en sus 14 años, vive con su hermana Ana, su madre y su padre que por una esclerosis múltiple se encuentra confinado a depender de su familia para su movilidad.
Como una clásica familia latina nadie puede saltarse las responsabilidades de la casa, como también, en el caso de los protagonistas, del cuidado de su padre, lo que por supuesto en un cuasi adolescente y una adolescente puede verse como el fin de sus vidas, entendiendo esa fase donde se quiere disfrutar con amigos y en el caso de Olmo (Aivan Uttapa), conocer su primer amor, a través de su vecina Nina (Melanie Frometa).
Su madre, Cecilia (Andrea Suarez Paz), trabaja todo el día, Su hermana Ana (Rosa Armendáriz) intenta balancear sus estudios, vida de adolescente y apoyo en la casa y su padre un espectacular Gustavo Sánchez Parra quien a través de micro expresiones nos conecta con el dolor que vive no solo con su enfermedad, sino por el concientizar lo que esto significa también para su familia.

Olmo
Luego de su paso por Berlín, en la sección Panoramas y el Toronto Film Festival, este hermoso “Coming of Age” desembarca en Estados Unidos el 7 de agosto. Es en ese contexto en el que pudimos tener una distendida conversación sobre melodramas, comedia, latinidad y juventud con su director.
Fernando Eimbcke, su realizador, tuvo como primera imagen inspiradora a un joven en busca de un vinilo. Pero ese fotograma fue tomando capas mucho más profundas: “No era una historia, era solo una idea muy sencilla sobre un adolescente que necesitaba encontrar un disco de vinilo de su padre. Pero solo era una idea, muy simple. No había conflicto, no había nada. Entonces empecé a trabajar con Vanessa Garnica”.
Los coguionistas son amigos desde la adolescencia- desde la misma edad que Olmo tiene en la película- y parte del trabajo de escritura fue compartir situaciones de sus familias y padres, lo que los llevó a tener una complicidad en la escritura donde ya no era un vinilo lo que guiaba el film, sino la importancia de ir una fiesta por el primer amor. Pero para ser aceptados en la fiesta (por su vecina) necesitaban llevar el único estéreo que tenían, el que estaba en la casa del protagonista. Así, empezaron a construir toda la historia alrededor de eso.
“Ahí encontramos un conflicto muy interesante porque teníamos a un personaje enfrentando dos conflictos muy fuertes: por un lado, ir a la fiesta porque es un adolescente que está despertando a sus deseos; y por el otro, cuidar a su padre. Un enfrentamiento entre Eros y Tánatos. Vida contra muerte. Fiesta contra enfermedad”, dice Eimbcke.
El cineasta mexicano reconoce el film como un melodrama con un poco de farsa, pero no puedo obviar que en él también la comedia- muy latinoamericana- cruza todo el film y eso tiene una historia para el realizador.
“Aprendí eso de mi maestro, Charlie Chaplin. Él hizo esta hermosa película, su primer largometraje, El Chico (The Kid). Es una película que te hace sonreír y quizá derramar una lágrima. Ese era exactamente el tono que me interesaba.”, cuenta el realizador.
Ante eso, desde la mirada de los guionistas, el humor es la mejor manera de vincularse con las personas. Para ellos es fácil saber si una escena funciona: “Si nos hace reír, decimos: Está bien y seguimos”, comenta el realizador y continúa, “Si recuerdas los momentos difíciles que has vivido con tu familia o con tus amigos, siempre hay algo que, años después, termina haciéndote reír.” Y lo dice con mucha razón, entendiendo a la vida como un balance de dulce y agraz que siempre tiene un momento para la risa incluso en los momentos más adversos.

Los protagonistas y la búsqueda de los indicados
Olmo, interpretado con una maestría natural por Aivan Uttapa, brilla en cada escena en la que entra en pantalla. Discutiendo con su padre, riendo con su amigo, rezongando con su madre o admirando a su vecina. A su vez, con una fluidez increíble cambia de inglés a español con una rapidez inconsciente que retrata a tantas familias migrantes que utilizan los dos idiomas en su hogar. Pero esa interpretación y talento fue difícil de encontrar.
El proceso de encontrar al protagonista de la película, en palabras del director, fue uno de los mayores desafíos de la producción. Para ello recurrieron a Susan Shopmaker, considerada una de las directoras de casting más prestigiosas de la industria, conocida por su trabajo junto a cineastas como Alexander Payne y Michel Franco. Fue ella quien encabezó una búsqueda que se extendió por todo Estados Unidos.
Una de las actuaciones que también destaca – y con absoluta razón- es la majestuosa performance de Sánchez Parra, el padre de Olmo, quien tal como hemos visto en actores de método como Christian Bale, bajo una importante cantidad de peso para darle autenticidad a su personaje, esto con la ayuda de una nutricionista para resguardar su salud, nos dice Eimbcke. Si viste “El Maquinista” de Brad Anderson, puedes aproximarte a una imagen del cuerpo desgastado de Néstor (Sánchez Parra) en el film. Esto, acompañado por entregarse a ser tomado por tres personas para ser trasladado a una silla de ruedas o moverlo de la cama, donde su capacidad actoral es manifiesta ante su incapacidad de movimiento por la enfermedad que padece en la película.
Una escena que se quedará contigo
En este viaje de Olmo, para intentar ir a la fiesta con su mejor amigo Miguel- un tierno Diego Olmedo- descubren que el estéreo que habían comprometido no funciona, para esto el protagonista le pide ayuda al patriarca de la familia para arreglarlo, lo que se transforma en unos de los momentos más emotivos de la película, donde su padre se integra ayudando a Olmo y Miguel, a arreglar el estéreo.

Pero esta es solo una de las escenas que se te quedará indeleblemente tatuada en la memoria, porque cuando Olmo va a la fiesta y deja a su padre- que estaba a su cuidado- debe terminar abruptamente su ilusión al enterarse que su progenitor, con quien debería haber estado esa noche, se encuentra ahora en el hospital. Es ahí, donde la visualidad y narrativa del film se fusionan con una fuerza apabullante que deja al auditor sin aliento ante la contradictoria belleza de lo que está asistiendo y es cuando el joven en su desesperación sale corriendo del hospital.
Spanglish Cinema: Fernando, hay una escena que se me quedó grabada: cuando Olmo sale corriendo del hospital. El sonido del tren parece convertirse en parte de la banda sonora y va casi al mismo ritmo que él. ¿Cómo trabajaron esa escena?
Fernando Eimbcke: Fue muy interesante porque el tren no estaba en el guion. Tampoco estuvo durante el rodaje. Simplemente no existía. Trabajando en la sala de edición con Jeremy Kleiner, de Plan B, él propuso la idea del tren como una metáfora de Olmo, de su urgencia, de su necesidad de avanzar. La exploramos y funcionó increíblemente bien. Además, soy un obsesionado con el sonido y con la música. Amo la música. Entonces el tren tenía algo parecido a una marcha fúnebre. «Tac, tac… tac, tac…Como un tambor muy grave. Y tenía todo el sentido utilizar ese ritmo para crear una sensación de peso. Trabajé esa parte con Josué Greco, el compositor. Fue muy interesante tomar un sonido real y convertirlo en música.
SC: Casi parecía el latido de su corazón.
FE: Exactamente. De hecho, en algún momento de la edición exploramos justamente esa idea del latido: «Tuc, tuc… tuc, tuc…»
La Latinidad parte del alma de la película
El baile, la radio encendida, la historia que le cuenta el padre a Olmo cuando arreglan el estéreo: “Cuando eran pequeños bailábamos hasta la madrugada mientras ustedes dormían en el sillón”, ¿qué latino no creció así? me preguntaba mientras veía la escena con una sonrisa espontánea.
Eso, sumado a bailar como catarsis, una madre que tiene la última palabra, donde el estéreo y la parrilla como objetos materiales que se vuelven memorias inmateriales de la intrínseca cultura latina es donde encontramos un vínvulo impenetráble que, as u vez, comparte una historia que puede ser extrapolada a otras familias sin importar las barreras geográficas.
La película se estrena el 7 de agosto en cines de estados unidos lo que tiene feliz al realizador por tener la oportunidad de que la gente pueda vivir esta experiencia en la sala grande.
Definitivamente un imperdible de este año.
