El cineasta británico Ridley Scott regresa a la pantalla grande con “La Guerra de los Últimos”, basada en la novela “La constelación del perro” (The Dog Stars) de Peter Heller. En esta oportunidad, el director convoca a un destacado elenco conformado por Jacob Elordi, Josh Brolin, Margaret Qualley, Guy Pearce, Allison Janney y Benedict Wong.
En los últimos años, el director de “Alien”, “Thelma y Louise” y “Blade Runner” se ha enfocado en realizar películas históricas como las destacadas “Gladiador” y “Napoleón”. Con “La guerra de los últimos” nos presenta un escenario futurista, desolador y apocalíptico.
La película nos sitúa en el año 2035 (un futuro no muy lejano) y nos presenta a Hig (Jacob Elordi), un joven mecánico y piloto de aviones que vive junto a su perro Jasper y Bangley (Josh Brolin) en una localidad aislada en Colorado. Ambos se encuentran armados y listos para sobrevivir y enfrentar a “un enemigo” luego de que una pandemia mortífera solo dejara a unos pocos con vida.
El personaje interpretado por Elordi vuela un avión Cessna a la ciudad de Denver para recopilar comida, medicina y combustible, y lo lleva a una comunidad cercana donde viven mayoritariamente niños. Todo comienza a cambiar para Hig cuando escucha en la transmisión de radio de su avión una voz y surge la necesidad de descubrir si existe vida más allá de lo que es ahora su refugio.
La premisa de la cinta nos muestra que la humanidad es algo que escogemos todos los días y cómo eso se puede perder viviendo en un mundo hostil y violento.
“La Guerra de los Últimos”, como toda película o serie apocalíptica, nos presenta un mundo desolador, violento y cruel, donde todos los personajes tienen como único objetivo sobrevivir. En muchos aspectos tiene similitud (incluso en la estética) con la serie “The Last of Us”, pero sin zombies.
La película tiene muchos aciertos. Uno de los puntos más destacados es la cinematografía de Erik Messerschmidt. Filmada en Italia, las tomas aéreas, más la composición musical de Harry Gregson-Williams, logran escenas visualmente hermosas que hacen que este film se disfrute en la pantalla grande.
Josh Brolin demuestra que no se necesita ser el protagonista para robarse la película. Su personaje es el que genera más empatía y logra dar humor a una película que se centra principalmente en momentos de aventura y acción. La maestría y experiencia del actor demuestran cómo un personaje secundario puede salvar una película.
Así como tiene buenos puntos, tiene algunos elementos que no logran convencer. Jacob Elordi puede ser el actor del momento y es muy posible que haya aceptado hacer esta película para tener en su filmografía que hizo una película con Ridley Scott. Su registro actoral es muy limitado, la evolución emocional del personaje es muy deficiente y muchas veces se siente que Elordi está solo ahí para vivir la experiencia de ser dirigido por Scott.
Los vínculos formados entre los protagonistas y los personajes secundarios carecen de profundidad y aquí radica el mayor problema de esta cinta: no logra emocionar y nos quedamos sin poder entrar en el mundo emocional de los personajes. Incluso las escenas con el perro Jasper, que es el mejor amigo de Hig, se sienten vacías. Lo mismo ocurre con la relación de amistad y romance que luego tiene con Cima (Margaret Qualley), que no logra transmitir absolutamente nada, ya sea por problemas de guion o por la falta de química de los protagonistas.
Una película que entretiene: ofrece acción, drama, violencia y romance, en una medida justa para disfrutar en el cine.
“La Guerra de los Últimos” se estrena el jueves 27 de agosto en cines de Chile.
