Justin Kurzel tiene una tendencia por los asesinos y esta no es una excepción. “The Orden” es el nombre de un grupo ultraderecha que comienza a hacer estragos por robos altamente violentos y llama la atención de un experimentado, y a la vez atormentado agente del FBI interpretado por un impecable Jude Law que tiene una secuencia que te deja atónita.
Esta historia no es ajena a Estados Unidos y efectivamente pasó en los años 80´s donde una facción de supremacistas blancos que comienzan a ser perseguidos por el FBI (Buró de investigación Federal de Estados Unidos).
En el film Jude Law es Terry Husk, un agente del FBI de Idaho que tiene experiencia en este tipo de casos haciéndose parte de la investigación para desbaratar a este grupo extremista ario que antes fue desestimado por la policía de un pueblo. Terry es un hombre duro, fuma, toma, tiene poca relación con sus hijas que no le responden sus llamadas, su nariz sangra seguido por las pastillas que lo mantienen de pie, según su mismo personaje lo dice, y cuando tiene que hacer de “policía malo” en el juego «bad cop-good cop» le sale de una manera innata y deja al espectador pasmado.

Su antagonista es Bob Matthews interpretado por Nicholas Hoult que entrega un rol eficiente pero no logra escandalizar al espectador como un líder de una de las ideologías más duras del mundo. Pero no pasa solo con él, sino que, con los de la mayoría de esta facción. Matthews y su grupo está basada en un libro que utilizan como medida doctrinaria, “La Novela de Turner”, el libro tiene seis pasos, siendo el último llevar la revolución total armada y recuerda los hechos que ocurrieron en el capitolio en USA ya que ese era uno de los objetivos planteados en el texto que el grupo comenzó a seguir al pie de la letra. El líder es el encargado de reclutar a más adeptos y también dirigir las operaciones de robo que les permitirían instaurar nacionalmente su doctrina. Y así es como empieza a desarrollarse la historia.
Tratando de abordar la investigación, Terry (Law) le pide a un joven policía, Jamie Bowen, interpretado por Tye Sheridan, que le muestre el lugar y que le ayude en la investigación por su conocimiento del territorio y de su historia, a esta búsqueda se suma otra agente del FBI, una espectacular Jurnee Smolett que sostiene la película junto a la actuación de Law.
Si bien la película tiene puntos interesantes de acción, secuencias muy bien pensadas y potentes monólogos de Jude Law, que se tomá la pantalla en cada toma que interpreta, no pareciese ser una película de Festival, funciona más bien es como un estreno de thriller de acción policial genérico, que no va a defraudar, pero que tampoco impacta respecto a la importancia de la temática tratada y cuanta profundidad se le pudiese haber dado para asombrar al público de Venecia.
Venecia Día 4: “The Order” se rezaga en la competencia
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