Pasando por Venecia y cerrando en el Toronto Film Festival, les dejamos 5 películas de este segundo semestre en el circuito festivalero que consideramos imperdibles para todo amante del cine.
BabyGirl: La nueva Joyita de A24
Con mucha comedia y con ese ojo incisivo de una mujer como directora se nota la mano de esa perspectiva. Romy (Nicole Kidman) interpreta a la CEO de una gran compañía de inteligencia artificial, es éxitosa, la respetan laboral y personalmente, está en matrimonio con Jacob (Antonio Banderas) y nunca durante todo el tiempo de casados ha tenido un orgasmo, pero todo esto cambia con la llegada de un interno a su oficina.

En su trabajo y bajo un programa de mentoría conoce a Samuel (Harris Dickinson) un practicante que cambiará su vida como la lleva a esta hora. En el surrealista caso que un interno pueda ser tan seguro de poder coquetearle a la CEO se va dando un juego, que no solo aborda la diferencia de edades y las visiones del sexo, sino también cómo según lo que quiera la mujer las fantasías sexuales consensuadas pueden cumplirle, el tema es cómo reacciona el sistema ante esa búsqueda por parte de la mujer.
Antonio Banderas es Jacob, padre de dos hijas y pareja de Romy, su personaje cree que tiene una vida sexual placentera con su señora y no deja de pedirle que tengan esa conexión que cuando cada vez que terminan parece satisfacer a ambas partes, sin saber que está muy lejos de eso. Reseña completa, acá.
“The Brutalist”: La experiencia cinematografica del año
Dirigida por Bradley Corbet, escrita por Bradley Corbet y Mona Fastvold, la película, que dura 3 horas y 35 minutos, con un intermedio de 15, no permite que ningún amante del cine se pare de su butaca y ose irse ante esta hipnótica presentación más encima disfruta en 75mm ¿qué?, pues sí, porque lo merece y porque puede.
La historia se centra en la vida de Lázló Toth un arquitecto que después de la guerra escapa a Estados Unidos a reconstruir su vida, dejando atrás con el dolor de su alma a su pareja y a su sobrina que fueron forzadas a esta separación por el contexto mundial.

Lazlo, llega a Estados Unidos con la icónica imagen de Ellis Island y los ojos llenos de vulnerabilidad al darse cuenta que logró escapar de la guerra, pero con los sentimientos mixtos de haber sido alienado de su familia y de su vida en el camino.
Desde un comienzo, Corbert deja al espectador atónito con la visualidad impactante que persigue esta película. Desde la Estatua de la libertad invertida, o solo llevándote en cámara rápida por un camino rural, la locación no es el tema, es la forma en que la presenta. Reseña completa, acá.
“Cónclave”: Un nuevo Thriller de Edward Berger, I am In
Edward Berger es un nombre conocido para todos los amantes del cine, luego de su paso con “All Quiet on the Western Front” en la competencia internacional de los Oscar y adjudicársela logró un sello de calidad que también lo extendió a su equipo.
Esta vez cambia de género y lugar transportándonos al vaticano, donde el papa acaba de morir y debe realizarse un cónclave para elegir a un nuevo líder de la iglesia.

Si bien el contexto es la iglesia católica y su sistema, la película va mucho más allá de eso, habla sobre las relaciones humanas, las jerarquías de poder en lugares de toma de decisiones mundiales, sobre la ambición y quienes no la tienen y son capaces de ver un bien más colectivo que personal.
Un espectacular Ralph Fiennes es el cardenal Lawrence, quien sumido en una importante duda espiritual sobre todo lo que está ocurriendo con la muerte de un papa muy querido para él, comienza a darse cuenta, mientras lidera el conclave para decidir quién ocupará el nuevo lugar, de las ambiciones de sus colegas que urden estrategias para poder quedarse con el título papal. Reseña extendida, acá.
“We Live in Time”: John Crowley lo hace de nuevo
A veces que tu trabajo sea ver continuamente películas, incluso al amar las narrativas e historias, hace que vayas naturalizando el asombro. Hoy, fue uno de esos días en que asistes algo tan bien hecho y emotivo que esa conexión se vuelve tan fuerte como la primera vez que lo sentiste al ver algo tan majestuoso. Lo que te hace agradecer esta disciplina artística que es capaz de conectar con corazones de todas partes del mundo.
Lo nuevo de A24 y dirigido por el talentoso John Crowley (Brooklyn) hace que el espectador logre hacer una inmersión en la vida de una pareja que logra invitarte a su vida más íntima y pasar con ellos sus penas y alegrías, que tantos de nosotros hemos podido compartir en nuestras vidas lo que hace que nadie que la asista no se pueda sentir identificado de alguna manera u otra manera.

Andrew Garfield es Tobías, un sensible joven que conocemos junto a su pareja Almut, interpretada por una talentosísima Florence Pugh que hace una de las mejores performances de su carrera. Son una pareja que se ríe de sus momentos cotidianos. Ella es una chef exitosa, con una estrella Michelin a su haber y un promisorio futuro. Por su parte Tobías es un empleado de una empresa, que no tiene mayor influencia en la trama como sí lo es el trabajo para su pareja.
Su relación cuando primero los conocemos es idílica, pero el director nos llevará en un recorrido de hacia adelante y hacia atrás, que nos hará sonreír de alegría y llorar hasta las lágrimas por los caminos que tienen que transitar. Puedes leer la reseña extendida, acá.
Bonus track: The Piano Lesson, aún con embargo, pero el debut directorial de Malcom Washington dará que hablar.
5 imperdibles de los festivales de cine del segundo semestre
¿Qué opinas? Déjanos tus comentarios
