La parrilla programática de los musicales que presenta Nueva York es gigantesca y para todos los gustos, pero si eres apasionado por la música, no solo de Michael Jackson, sino en general, este es tu musical.
Es difícil pensar en una obra musicalizada que tenga la capacidad de retratar la carrera del artista desde sus inicios hasta el último tour que hizo, pero en dos horas y media de show (Con una intermisión de 15 minutos) el musical supera cualquier tipo de expectativa.

Ilario Grant fue quien se tomó el teatro Neil Simon como Michael Jackson (Adulto) y sus armonías, casi en todo el musical, estaban en perfecta sintonía con la voz del artista. Logrando que como espectador puedas sentir y escuchar al cantante en el escenario.
Basado en el libro de Lynn Nottage y dirigido y coreografiado por Christopher Wheeldon (An American in Paris), quien se adjudicó un premio Tony, el musical va narrando las distintas etapas del crecimiento de la carrera del cantante desde los “Jackson 5” el grupo que tenía con sus hermanos, pasando por la contratación de Motown y la separación del cantante del grupo cuando decide irse a Capital Records con Quincy Jones para luego tomar su propia gestión de su carrera.

Todo parte en la sala de ensayo, y con la tenue voz de Michael Jackson (hablando), pide exactitud a sus cantantes para llegar a la nota esperada. Es 1992 y él y su equipo se preparan para la gira más ambiciosa de su carrera, la que pasará por 4 continentes y estará 15 meses en tránsito con la producción.
Lo interesante de la historia , más allá de una puesta en escena, que si has visto videos del cantante, asististe a un concierto o disfrutaste de alguna de sus coreografías vas a poder vivirlas como una inmersión en vivo, es que nos muestra en escena a Michael adulto compartiendo en paralelo en las tablas con su versión de niño (Un espectacular Austin Rankin) y su versión joven (Sage Lee) quienes van vinculando su música y canciones a sus vivencias. En ese contexto podemos ver cómo se relaciona el artista con su padre, un extraordinario Apollo Levine (que también hace como su Tour Manager) y su madre, Katherine Jackson interpretado por Ayana Jackson que te hará derramar lágrimas con su solo a capella cuando comienza “I´ll be There” y que se muestra como el único apoyo emocional del cantante.
La capacidad que tiene la obra de mostrar el proceso creativo del artista, su búsqueda incansable (y quizás adoptada desde el miedo producido por su padre desde su niñez) por la perfección, sus influencias como Fred Astaire y los sonidos que transversalmente escuchamos en su discografía como James Brown, Diana Ross, el soul y R&B de los sesenta, son parte de la esencia de la producción que humaniza al artista e invita al espectador a conocer un poco más de la persona detrás de la fama.

Todo esto es enmarcado en el documental que filmó MTV en los ensayos de la última gira – y la más ambiciosa- “Dangerous”, donde una periodista (Nyla Sostre) y su camarógrafo (Ryan Vandenboom), comienzan a seguir los registros de los ensayos de este icónico tour y también descubren el uso de pastillas del artista con el objetivo de mantener el ritmo de la exigencia que tuvo el cantante y que descubren, comenzó años atrás cuando trabajó junto a su padre en una segunda instancia cuando él y sus hermanos ya eran adultos. Esta contraparte que se hace con el equipo del documental periodístico ayuda a conocer un poco más al “Hombre en el Espejo” (Man in the Mirror).
El vestuario y la puesta en escena
Paul Tazawell es el encargado de darle una inmejorable replica de los trajes que marcaron su carrera, desde el fedora, sus guantes brillantes, su chaqueta de cuero negra, o roja con blanco en «Billie Jean» o roja con negro en «Thriller», sus clásicos calcetines blancos con zapatos negros que se volvieron un ícono, su traje blanco impoluto de “Smooth Criminal”, los trajes llenos de brillo y colores junto a sus hermanos en su época de Soultrain y Motown, una obra de arte en sí misma al igual que la puesta en escena liderada por Derek McLane, que hace soñar con haber presenciado alguna vez, desde dentro, cada una de las producciones que realizó el artista en su carrera. Por ejemplo, recreando una réplica de lo que fue el escenario de la gira “Dangerous” para terminar, lo que incluso entusiasma e invita a la audiencia a bailar en el desenlace del musical (con esta corresponsal incluida), contagiando la energía de la memoria musical de una leyenda.
Desde que comenzó sus funciones en diciembre de 2021, la producción en Broadway ha sido vista por más de un millón de espectadores, ha batido el récord de taquilla del Teatro Neil Simon en 11 ocasiones y ha anunciado cuatro producciones posteriores en todo el mundo.
“MJ The Musical” ha ganado cuatro premios Tony en 2022, incluyendo el de Mejor Actor Protagonista en un Musical (Myles Frost) y Mejor Coreografía (Wheeldon), y es producido por Lia Vollack, John Branca y John McClain.
Terminando el musical pasa por un mix de sus grandes éxitos y va presentando a cada uno de los protagonistas y de la banda que los acompaña y que con el sonido de Gareth Owen que lo lidera cierra con ovación masiva y cómo no, si ya se ha adjudicado 4 premios Tony por su dedicación e innovación en la narrativa. ¡Un musical y una puesta en escena imperdible!
*Como nota de autor decir que me focalicé en la parte técnica y creativa del musical, más allá de cuestionar la controversial vida del cantante y cómo se aborda en la producción que toma el tiempo anterior a las primeras acusaciones que salen contra el artista en 1993.
