La expectación de la película es grande y es que con 4 películas en su filmografía Robert Eggers ha sabido ganarse los corazones de la audiencia amante del terror. En este caso su sello autoral no es diferente, tuvo al público aferrado a la butaca durante las dos horas de película y provocó más de un salto (y grito escondido) en la proyección.
El film, está protagonizado por Nicholas Hoult y una espectacular Lily Rose Deep, que son acompañados por Aaron Taylor Johnson, Emma Corrin, Willem Dafoe y en una increíble transformación Bill Skarsgard, como el conde Orlok. Y ya con la primera escena sabremos que la película no es apta para cardiacos.
Ayer en una función en el teatro de Director Guilds Academy se realizó una función especial para críticos de cine y miembros de la academia donde Spanglish Cinema fue invitado a ser parte de estas primeras reacciones que se tomaron la recepción que la precedía incluso teniendo el placer de hablar con su director, luego de haberlo escuchado a través de un Q&A (preguntas y respuestas) a cargo del gran Guillermo Del Toro, que todos sabemos, es un amante del género de horror, lo que lo hizo más interesante aún.
La tarea del realizador no era fácil y es que la película original de 1922 es un clásico del cine expresionismo alemán y ha sido parte de la historia del séptimo arte desde ahí, por lo que el director contó que este ha sido uno de sus proyectos más ambiciosos y que cumplía a su vez un sueño de niño.

En esta versión de “Nosferatu” escrita por Eggers y producida por Chris Colombus, el vampiro más escalofriante del siglo 19, interpretado por Skargard, tiene una obsesión con Ellen Hutter, el personaje magistralmente interpretado por Lily Rose Deep, y digo magistral, porque sus movimientos y su desenvoltura física la lleva a un nivel de un precario equilibrio entre lo sobre humano en sus movimientos que parecieran hacer que a ratos sus extremidades se encontraran fuera de su cuerpo. Ellen está casada con Thomas (Hault), que debe separase de ella en una misión para ir a firmar a Transilvania con el conde Orloc una propiedad, lo que obviamente no termina ahí.
El personaje de Deep ha sentido la presencia del vampiro en sueños durante toda su vida y sabe que el viaje que hará su amado marido no tendrá vuelta atrás y efectivamente no la hay.

No les daremos spoilers de la película para que la puedan disfrutar en plenitud y realizaremos la reseña en su estreno en Latinoamérica, pero así la recibimos los críticos anoche y esto fue lo más comentado.
Primeras Impresiones
La mayoría coincidió en que se nota que el autor es un fanático de la película desde su niñez, como se puede ver en las reseñas del medio Indiewire encabezado por la gran Anne Thompson. La forma en que el realizador, a través de sets armados logró transportar a la audiencia al siglo 19 fue un éxito total, con una sutileza magnánima logró jugar con las luces y sombras y la ilusión de unas manos puntiagudas que hicieron recordar cuentos de terror de cuna y la imagen que todo cinéfilo podría tener de Nosferatu.
Por otra parte, la actuación de Lily Rose Deep fue la más elogiada de la noche, Guillermo del Toro la comparó con movimientos vuduistas corporales y le preguntó al director cómo había preparado con ella el personaje, a lo que Eggers contestó dándole todo el crédito a la actriz que hizo todo ella sin necesidad de efectos visuales lo que le da mayor mérito. Definitivamente, al parecer de esta escritora, la actriz, se abre paso a ponerse en la carrera de la temporada de premios para la opción de Mejor Actriz Secundaria.
En cuanto al maquillaje Bill Skargard, conocido por sus papeles de Horror como Pennywise, siempre logra con la voz o su físico entregarlo todo y esta no es la excepción, luego de estar sentado seis horas en maquillaje para convertirse en el vampiro que revoluciona la vida de los personajes y la sociedad. Era tanto la demora, de hecho, que llegaron a realizar tomas de las manos y cara solamente, lo que bajaba el tiempo de make-up a dos horas haciendo más eficiente el proceso.
El detalle interminable en visualidad y narrativa habla de la pasión del realizador con la historia, que mezcla con erótica y pura maldad que nos tuvo en tensión extrema durante toda la proyección, incluso en las escenas donde no hubo saltos de horror, la cámara es claustrofóbica, se mueve al son del miedo de los protagonistas, los acompaña en un primer plano mientras corre y se desliza suavemente en conversaciones de vida o muerte.
Por último, agradecemos, siempre, a willem Dafoe para poner ese especial humor en todo lo que hace incluso en la película más oscura del año, como un profesor que ayuda a combatir los estragos de este vampiro que no dejo a nadie indiferente.
Sin duda, una película para asistir, seas fanáticos del género o no.
