SXSW: Entrevistamos a Travis Gutiérrez por “ASCO: Without Permission”

El director Travis Gutiérrez presentó su documental “ASCO: Without Permission” y estuvimos en la premier para verla y al día siguiente hablamos con él, en exclusiva, para Spanglish Cinema.

El Documental

Producido por Gael García Bernal y Diego Luna, “ASCO: SIN PERMISO” desafía los límites de las convenciones documentales para contar la historia de un revolucionario colectivo de arte chicano que convirtió Los Ángeles de los años 70 en su lienzo de rebeldía. Fusionando activismo con una práctica artística radical, ASCO desafió el orden establecido en Hollywood, los museos y los medios de comunicación, y hoy en día son considerados algunos de los artistas más importantes del siglo XX.

Su director, Travis Gutiérrez Senger, refleja su espíritu transgresor con un enfoque innovador, entrelazando la no ficción y la ficción junto a una nueva generación de artistas. El resultado es más que un perfil: es una reinvención de lo que es posible en el arte y el cine, celebrando a iconoclastas que estuvieron décadas adelantados a su tiempo.

Luego de ver la película, nuestra corresponsal en Austin, Rua Fay, se juntó con el director para hablar sobre cómo se había inspirado por el grupo artístico y qué sentido hace ahora en el contexto político actual.

La Entrevista

Spanglish Cinema: Buenos días, Travis. Felicidades por el estreno de tu película anoche. Fue increíble. ¿puedes hablarnos sobre la importancia y la relevancia política de esta película?

Travis Gutiérrez: Sí, creo que, en este clima político, los latinos siguen siendo demonizados en los medios de comunicación. Se nos sigue viendo como si no mereciéramos estar aquí en este país. Y creo que hay un retrato muy reductivo y simplista de los latinos en general.

Lo que “Asco” hizo, y lo que nuestra película intenta hacer, es mostrar la humanidad dentro de la cultura latina y chicana, reflejando una mayor diversidad en su interior. Queremos demostrar que no somos un bloque homogéneo y que, al contar una historia como esta, podemos humanizar a estos increíbles artistas que luchan por la justicia social a través de medios creativos muy dinámicos. Con esto, invitamos al público a involucrarse y quizá reconsiderar sus ideas preconcebidas.

Creo que, si logramos cambiar la perspectiva y comenzamos a ver las cosas a un nivel humano y empático, podemos llegar a la conclusión de que sí pertenecemos aquí. Necesitamos reconocernos entre nosotros como latinos, pero también que la comunidad en general nos vea con toda nuestra humanidad.

Creo que eso es lo que puede hacer el cine: sacar a la luz nuestra humanidad colectiva cuando vemos películas y nos identificamos con los personajes en pantalla.

SC: Por supuesto. ¿Puedes contarme un poco sobre tu relación con Asco? ¿Cómo los descubriste y en qué te influenciaron?

TG: Sí, descubrí a Asco a través de su imagen y su arte. En ese momento de mi vida, estaba buscando referencias dentro de la cultura latina, y cuando vi su trabajo, fue como un rayo. Contenía todo lo que ya me apasionaba en términos de arte vanguardista y cine, pero además era seductor, juguetón y desafiante.

También tenía una capa política muy rica, porque muchas veces cuando se presentan temas políticos, puede sentirse como un golpe en la cabeza. Pero Asco tiene una manera magistral de entrelazar todos estos elementos para que puedas reflexionar críticamente sobre un tema político, cambiar tu perspectiva y, al mismo tiempo, disfrutar su trabajo, ver sus películas y conectar con ellas. Cuando los descubrí, su impacto en mí fue único. Desde ese momento, sentí un compromiso profundo de aprender más y de compartir esta historia increíble. Poco a poco, fui contactando a los miembros de Asco y les dije: “Quiero hacer esta película”.

Nos tomó un tiempo discutir qué quería hacer, por qué quería hacerlo. Y creo que, al ser chicano, tanto por mi historia personal como por la historia de mi familia, había suficiente conexión para que ellos sintieran que podían confiar en mí para llevar esta historia al cine.

SC: Genial. Y en nombre del público que estuvo anoche en la función, muchas gracias por presentarnos a Asco. Personalmente, veo documentales para aprender, y siento que realmente aprendí algo valioso sobre la historia del arte y de California. Así que gracias por eso.

¿Puedes hablarnos sobre la importancia de las voces latinas y chicanas en el activismo de los años 70?

TG: Sí, creo que esa fue una época muy rica y que podemos mirar hacia atrás para aprender cómo seguir avanzando. Un gran ejemplo es el de los Brown Berets, una organización que estuvo muy activa en la movilización de los walkouts—un movimiento de estudiantes en el Este de Los Ángeles que estaban descontentos con sus condiciones educativas. Eran solo adolescentes, pero se organizaron con algunos profesores y con los Brown Berets para preguntarse: “¿Cómo podemos generar un cambio tomando acción?” Y lo lograron. Fueron increíblemente efectivos.

En ese entonces, la tasa de graduación era de aproximadamente uno de cada cuatro estudiantes. Gracias a su lucha, lograron mejorar enormemente los estándares educativos. Es un ejemplo claro de que cuando los latinos nos unimos y nos organizamos, podemos generar un cambio real.

Si miramos a los Brown Berets, especialmente a los walkouts del 68, vemos momentos clave en nuestra historia que nos demuestran que sí podemos movilizarnos y hacer una diferencia. Pero el cambio llega a través de la colaboración.

SC: Muy bien dicho. Muchas gracias por tu tiempo hoy.

TG: Gracias a ti.

Puedes ver la entrevista en video acá:

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