El director Alberto Hayden se toma su tiempo antes de contestar las preguntas que suelen estar cargadas de reflexiones profundas. Así también es el tenor de su película “Una Luz Negra” que con tintes hanekeanos transita sobre el duelo de una madre y su búsqueda de un hombre que se llama igual que su hijo fallecido.
Patricia Rivadeneira es Josefina, quien perdió a su hijo hace cuatro años y su co-protagonista es Francisco Pérez Bannen, Jorge, quien se encuentra en la encrucijada de recibir una llamada de esta mujer contándole esta coincidencia.

Es esta pregunta la que llegó a la vida del realizador diez años atrás, ¿qué pasaría si te contactan para decirte que murió una persona que tiene tu mismo nombre?.
Conversamos con el director chileno sobre su película, lo intangible de la muerte, de lo que queda de quien parte de la vida terrenal en la memoria de quienes los conocieron y mucho más.
El realizador nos contó que luego de todos estos años esa es una de las cosas particulares del proyecto, que este fue cambiando con él.
“Lo que tiene este proyecto es que fue cambiando también, porque yo también fui cambiando por el tiempo. En un principio era una pregunta que más bien, como que se concentraba sobre todo en estos posibles lazos familiares, que en la película están sugeridos. Y en consecuencia, lo que buscaba era como tratar de resolver esos misterios y esas conexiones, quizás, de lazos familiares que establecen conexiones a pesar de que no te conozcas con esa persona. Pero a medida que fue avanzando la película, fue como adquiriendo mucho más importancia la presencia como del muerto. Que era algo que, por supuesto, que tenía una importancia antes, pero ahora empezó como a tomarse el relato y porque yo creo que también fue una pregunta que para mí empezó a tener mucha importancia.”
El cuestionarse cómo nos relacionamos con quiénes mueren se volvió un tema fundamental a explorar por el director. Preguntas como ¿de qué manera siguen persistiendo en nuestro plano quienes ya no están?, ¿de qué forma están en lo material?, fueron inquietudes que se volvieron parte de la reflexión que quiso patentar en el film.
“algo que yo siempre me he preguntado más allá de si que esas personas están muertas o vivas. O sea, uno igual, no sé, pues tiene el regalo que te hizo tu mamá y está ahí en cierto grado la presencia de tu mamá también. O de tu amigo o de tu pareja o la persona también, no sé, existe en la mirada de un otro. Uno, no sé, va caminando por la calle y no sabes qué otras miradas están sobre ti o las miradas que tú ejerces sobre otra persona. Entonces eso siempre me fascinó como una forma de existir más allá de uno mismo, de uno mismo como un individuo contenido en un cuerpo, sino que existes en otra mirada, existes en una memoria.« nos contaba en exclusiva.
Desde ahí como espectadores podemos ver en espejo a su narración la introspección que hacen estos dos desconocidos protagonistas sobre el duelo, la muerte y los vacíos como por ejemplo, de los padres ausentes. Es en ese contexto que aproveché de preguntarle cómo trabajaba esos paralelismos, desde el título que aborda tanto la iluminación y la oscuridad, como también la mezcla de géneros como el thriller, sin perder esa emocionalidad que contiene la tensión de estos contrastes.
Hayden nos relató que trabajó el concepto de luz, en simbolismo y narración, y que fue algo conversado con Matías Baeza, el director de fotografía. Esto, fue inspirado principalmente en dos textos; “El Elogio de la Sombra” de Tanizaki y “Ausencia” de Byung-Chul Han. Textos que hablan de la relación de oriente con la sombra, una relación concreta, donde incluso en las casas se da un espacio para la sombra, para esa convivencia con la sombra, con lo misterioso, con esas zonas del universo que no entendemos, dice el director.
Continúa afirmando, a ritmo pausado, que eso causa un contraste con nuestra cultura occidental, haciendo énfasis en que para la nuestra el entendimiento de esa zona gris lo misterioso debe ser subsanado y no se puede convivir con esa incertidumbre. “Desde un nivel racional queremos entenderlo todo, iluminarlo, sacar a la luz lo que no podemos entender, como justamente es la muerte”. Es así como en el film, como espectadores, podemos ver que se comienza a dar la relación de los personajes con esta “ausencia”, este ruido, que se da a oscuras y que necesita respuesta.

Una de las caracteristicas que destacó el reparto hacia el director fue su generosidad a la hora de ir explorando con los actores hacia dónde van sus personajes a pesar de tener un guión escrito y estipulado de antemano. Ante el relato de estas palabras de los actores de “Una Luz Negra” el director afirma que su estilo de trabajo no es ser estricto con los diálogos ni la acciones “el guion es una sugerencia sobre la cual se trabaja en los ensayos para ir delimitando ciertas cosas pero con la libertad de que algo emerja en el mismo rodaje”.
Nos cuenta que una frase quedó grabada inconscientemente en él y que sin querer marcaría su forma de trabajo; no imponer al actor tu método. Frase que le serviría especialmente en este film donde nos cuenta que los actores tienen aproximaciones distintas a los papeles. “Siendo Patricia más libre y Francisco, trabaja desde algo más concreto. Entonces hacíamos un balance en la espontaneidad y ahí hay un gran trabajo de los dos, de generar esa situación orgánica”.
Por otra parte, afirma que la parte gestual y física es parte importante para su forma de reaccionar ante una escena. “Los cuerpos tienen que saber reaccionar de forma espontánea a lo que está ocurriendo ahí”. Y eso se afirma en lo minimal de la película, los silencios, que muestran parte de esa incertidumbre en oscuridad de la temática seleccionada.
Del auditor activo y el cine
Para terminar, con el director, hablamos sobre las conversaciones que tuvo con su equipo y las premisas guías, como la búsqueda de un tipo de cine que tenga un espectador activo “Ese el cine que nos gusta”, afirma Hayden. “Un cine que confíe en el espectador”, más allá si te guste o no, es permitirte la construcción sobre algo, sea buena o no. El realizador afirma que es ahí donde hay una conección entre la literatura y el séptimo arte, en permitirle al auditor el construir su propio relato en su imaginación.
En la película los fuera de campos y estructuras narrativas, dice Hayden, son decisiones que esperamos que levanten preguntas, que levanten una reflexión. Y definitivamente, el ritmo y cinematografía del film nos transporta a lo eterno de la vulnerabilidad de la incertidumbre, lo desconocido, las coincidencias, la muerte y lo poco que se habla de ella erigiendo profundas preguntas.
El film, que pasó por diversos festivales internacionales y por el Santiago Festival Internacional de Cine, se encuentra desde el 5 de junio en carteleras nacionales.
SALA -1 (Puerto Varas)
29 de junio 20:00 hrs
30 de junio 20:00 hrs
1 de julio 20:00 hrs
CENTRO CULTURAL COYAHIQUE
3 de julio 19:00 hrs
SALA ESQUINA RETORNABLE (Antofagasta)
4 de julio 20:00 hrs
CCC (Santiago)
4 de julio (horario por confirmar)
17 de julio 20:00 hrs
Puedes ver parte de nuestra entrevista acá:
