Jett Klyne: Entre el miedo y la montaña en «Shaman»

En «Shaman«, el nuevo thriller sobrenatural rodado en las imponentes alturas de Ecuador, Jett Klyne interpreta a un joven atrapado entre el mundo físico y el espiritual, en una historia que mezcla el terror con la tradición chamánica indígena. Dirigida por Antonio Negret, la película explora la lucha interna entre la fe, la herencia cultural y las fuerzas oscuras que amenazan con acabar con todo.

Rodada en locaciones como el volcán Chimborazo y junto a comunidades indígenas de la región, Shaman es también una experiencia física y emocional para su protagonista. En esta conversación exclusiva con Spanglish Cinema, Jett Klyne nos cuenta cómo fue enfrentarse a la altura, a la intensidad física del rodaje y a una cultura que para él, era completamente nueva.

«Me gusta más hacerlo, pero no tanto verlo”

Spanglish Cinema: ¿Cuál es tu relación con el cine de terror y tu primer recuerdo de sentir verdadero miedo?

Jett Klyne: Es curioso… me encanta actuar en películas de terror, ser el que asusta, vivirlo desde dentro. Pero no sé si verlas; no es mi género favorito como espectador. Mi primer recuerdo de rodar algo así fue en The Boy. Estábamos en un castillo enorme y tenebroso. Tenía que sacar la mano por un agujero en un cuadro, y esa fue mi introducción al género.

Para el actor, a pesar de su corta edad, el género no es nada nuevo y ya tenía dos películas de terror en su filmografía antes de enfrentarse a esta. Sin embargo esta película también sería la introducción a Latinoamérica y sus multiples cosmovisiones. Antes de esta película, Jett no sabía casi nada sobre el mundo chamánico.

Jett: Todo lo que aprendí fue gracias a mi tiempo en Ecuador y a trabajar con Antonio. Para ambos era fundamental entender la importancia cultural de los chamanes y de la medicina tradicional indígena.

SC: Tu personaje vive un conflicto interno por eso…

Jett: Sí, la historia arranca intensa y avanza muy rápido. El demonio que vive en mi personaje crece a lo largo de la trama, y esa tensión fue clave para el papel. Fue divertido y definitivamente un reto interpretar algo tan alejado de mí.

Respirar en el Chimborazo

El actor nos contó una vital característica del proceso, que gran parte del reto vino del rodaje en altura.

Jett: Hicimos una escena en el Chimborazo, en una planicie con la montaña al fondo ( el volcán de mismo nombre). Tenía que correr, arrastrarme, gritar, sacudir la cabeza… y el aire allá arriba es distinto. Usamos tanques de oxígeno porque era lo más alto que había estado en mi vida. Por suerte fue al final del rodaje y mi cuerpo ya estaba algo aclimatado, pero fue muy exigente para los pulmones.

El vínculo con Sara Canning, quien interpreta a su madre en la película, no fue difícil de construir.

Fue una madre en pantalla, pero ya era una amiga fuera de ella

Jett: Sara y yo ya habíamos trabajado juntos en Z, un thriller psicológico. Nos conocíamos y siempre ha sido muy buena conmigo. Eso facilitó mucho crear una relación creíble en pantalla. Nos tenemos confianza y eso ayuda mucho.

Su primer viaje a Latinoamérica

La experiencia fue más que un rodaje y tuvo que ver con su gente. La introducción del actor a la región no solo fue a través del director, sino también de las comunidades indigenas que se encuentran en la ladera del volcán.

Jett: Era mi primera vez en Latinoamérica. Me enamoré de Ecuador: su gente, su comida, su cultura. Todo es diferente, pero increíble. También me marcó conocer comunidades indígenas en el Chimborazo; viven aislados, en la ladera de la montaña, y fueron de las personas más amables que he conocido.

El film ya está en cines de Estados Unidos y esperamos su pronto estreno en Latinoamérica y puedes ver el trailer a continuación:

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