FICG 41: Maite Alberdi, un hijo propio y el cine que vuelve a casa

El Festival Internacional de Cine de Guadalajara cerró su edición 41 el pasado 25 de abril y, entre homenajes, alfombras rojas y premios, hubo una figura que atravesó toda la semana, nos referimos a la directora chilena Maite Alberdi.

Esta edición tuvo a Chile como Invitado de Honor, y la delegación llegó con nombres de peso, entre ellos Pablo Larraín, Sebastián Lelio, pero fue Alberdi quien quizás tuvo el rol más redondo ya que recibió el Homenaje Iberoamericano en la inauguración, impartió una clase magistral llamada Filmar es observar sobre sus inicios en el cine de no ficción.

Chile país invitado de honor en el Festival de Guadalajara

Alberdi mostró la película Un hijo propio, y es la primera vez que Alberdi filma fuera de Chile. El documental (rodado en México, con elenco mexicano: Ana Celeste, Armando Espitia, Luisa Guzmán) sigue a Alejandra, una mujer que, ante la presión social de ser madre, decide fingir un embarazo. Lo que empieza como una salida termina convirtiéndose en una trampa cada vez más irreversible. La película tuvo su paso por Berlín antes de llegar a Guadalajara, y su distribución está en manos de Netflix.

En la alfombra roja, Alberdi habló de lo que para ella define un buen documental: que la historia sea única, que no la hayamos escuchado antes, y al mismo tiempo que la emoción sea universal, que nos conecte y nos permita reflexionar sobre nosotros mismos. Y destacó que el FICG le resulta casa. «Uno vuelve a los lugares donde se fue feliz», dijo. Es que fue precisamente en Guadalajara donde tuvo sus primeras proyecciones, así que el regreso tiene peso sentimental.

La directora de El Agente Topo y La Memoria Infinita (dos nominaciones al Oscar y un Goya) quizás no necesita presentación, pero igual sorprende verla en este momento de su carrera dando un salto tan concreto hacia lo internacional sin perder lo que la hace distintiva: esa mirada que confía en que la realidad tiene lo suficiente para decir.

Fotograma del film «Hangar rojo»

La clausura del festival cerró justamente con la proyección de este film de la cineasta, un gesto que dice bastante sobre el lugar que ocupó Alberdi en esta edición. El gran protagonista del FICG 41, en términos de premios, fue el cine chileno: Hangar Rojo arrasó en la competencia iberoamericana llevándose todos los premios principales.

El FICG sigue siendo un lugar donde el cine iberoamericano se toma en serio a sí mismo, donde una directora puede volver a la casa que la formó y estrenar la película más ambiciosa de su carrera.

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