«Aún estoy Aquí» lo nuevo de Walter Salles que conmueve a la audiencia

A principios de la década de 1970, Brasil enfrenta el endurecimiento de la dictadura militar. En Río de Janeiro, la familia Paiva – Rubens, Eunice y sus cinco hijos – vive al borde de la playa en una casa con las puertas abiertas para los amigos. Un día, Rubens Paiva es llevado por militares de civil y desaparece. Eunice, cuya búsqueda de la verdad sobre el destino de su marido se extendería por décadas, se ve obligada a reinventarse y trazar un nuevo futuro para ella y sus hijos.

La nueva película de Walter Salles “Aún Estoy Aquí” después de más de una década, se ha presentado en diversos festivales, entre ellos TIFF y Venecia, desde la mitad del año y ha sido aclamada en todos ellos por su guion, que incluso fue premiado en Venecia, y sobre todo por la actuación de Fernanda Torres.

La película es una adaptación del libro homónimo de Marcelo Rubens Paiva, que narra sus memorias sobre lo que sucedió en su familia desde la prisión y muerte de su padre Rubens Paiva (1929 – 1971) durante la dictadura militar en Brasil (1964-1985), en la que se estima que hubo 434 muertos y desaparecidos durante este régimen.

Protagonizada por Fernanda Torres (Terra Estrangeira), que interpreta a Eunice Paiva en diferentes etapas de su vida, y Selton Mello (Auto da Compadecida) como Rubens Paiva. El guion es de Murilo Hauser y Heitor Lorega.

Un manifiesto a la memoria

Memoria, entre sus definiciones están: Sustantivo femenino: facultad de conservar y recordar estados de conciencia pasados y todo lo que se asocie a ellos; nombre, reputación; aquello que ocurre al espíritu como resultado de experiencias ya vividas; recuerdo, reminiscencia; monumento erigido para celebrar un hecho o persona memorable; relato que alguien hace, frecuentemente en forma de obra literaria, a partir de acontecimientos históricos de los que participó o fue testigo, o que están fundamentados en su vida particular; memorial.

La película es una inmersión en la rutina, las alegrías, los temores, las risas y horrores, pero sobre todo en la fuerza, resiliencia y amor de la familia Paiva. Mucho por el trabajo abrumador de sus protagonistas, Fernanda y Selton.

Es posible sentir el olor de la comida que se está preparando, de la playa, del baño en el mar. Y en la misma proporción se siente el puñetazo en el estómago, la angustia, la ansiedad y la desesperación. La película transporta al público a los años 1970, al momento exacto en que las cosas estaban sucediendo, con un gran trabajo de fotografía.

Vale la pena mencionar que el elemento de las fotos nos transporta precisamente a lo que es la memoria de una manera que pocas veces he visto en una película, ya sea el elemento físico o una escena específica que muestra precisamente la fuerza de Eunice.

Recepción en Brasil

Desde las primeras repercusiones se fue creando una gran expectativa para el estreno de la película que llevó a un excelente público a las salas de cine en todo el país, colocándola en primer lugar en la taquilla en Brasil, por delante de producciones extranjeras en su primer fin de semana en el país.

Más que eso, el nuevo trabajo de Walter Salles tiene una conexión con el público que no se veía desde su Trabajo Central do Brasil (1998), cuando la película del director recibió innumerables premios, entre ellos el Globo de Oro, el BAFTA en la categoría de película extranjera y también ganó el Oso de Oro y Plata, además del premio para Fernanda Montenegro, quien también fue nominada al premio de mejor actriz en los Oscar de ese año.

Ya que estamos hablando de memoria, también se creó un vínculo histórico, ya que Fernanda Torres hace una actuacion excelente y inovidable tal cual de su madre Fernanda Montenegro mencionada antes, quien también está en “Aún Estoy Aquí» en una participación más que especial.

Es increíble ver el cine brasileño lleno por una película nacional que es extremadamente necesaria.

Plaza Pública

“Aún Estoy Aquí” destapa su necesidad en los tiempos que vivimos. Propone la reflexión, valora la memoria y muestra que la historia no debe ser olvidada, sino recordada. ¡Debería ser exhibida en una plaza pública para todos! 

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