Edward Berger es un nombre conocido para todos los amantes del cine, luego de su paso con “All Quiet on the Western Front” en la competencia internacional de los Oscar y adjudicársela logró un sello de calidad que también lo extendió a su equipo.
Esta vez cambia de género y lugar transportándonos al vaticano, donde el papa acaba de morir y debe realizarse un cónclave para elegir a un nuevo líder de la iglesia.
Si bien el contexto es la iglesia católica y su sistema, la película va mucho más allá de eso, habla sobre las relaciones humanas, las jerarquías de poder en lugares de toma de decisiones mundiales, sobre la ambición y quienes no la tienen y son capaces de ver un bien más colectivo que personal.
Un espectacular Ralph Fiennes es el cardenal Lawrence, quien sumido en una importante duda espiritual sobre todo lo que está ocurriendo con la muerte de un papa muy querido para él, comienza a darse cuenta, mientras lidera el conclave para decidir quién ocupará el nuevo lugar, de las ambiciones de sus colegas que urden estrategias para poder quedarse con el título papal.

Su compañero confidente, un siempre increíble Stanley Tucci que interpreta al cardenal Bellini, lo motiva a tomar el cargo, a lo que Lawrence se niega rotundamente por la incertidumbre que tiene respecto a la iglesia, son ellos y la llegada de un personaje que lo cambiará todo, quienes abogan por mantener el avance de la iglesia y competir con el Cardinal Tremblay (John Ligthgow) y el cardenal Tedesco, un hilarante Sergio Castellito, quienes forman una ala más conservadora de la iglesia que quiere volver a abolir el matrimonio homosexual, hace una defensa férrea contra la migración y no tiene espacio alguno para las mujeres como sus pares.
Lo interesante de “Cónclave” es que es un thriller político, podría haberse ambientado en otro lugar y tendría la misma fuerza reflexiva sobre la ambición intrínseca del ser humano y los ardides que puede emplear para conseguir lo que quiere.

Uno de los personajes que se roba la película es la gran Isabella Rossellini, la hermana Agnes. Casi sin diálogo es capaz de robarse la escena y ser tan importante en la trama de cambiar el curso de ella, hace explotar al público de risa, pero también emocionarse por su fuerza y desplante escénico.
Y es que el director, en ese cado, supo hacer un muy buen balance en el drama y estrés permanente al que están sometidos sus protagonistas cuando comienzan a darse cuenta de las conspiraciones que podrían haber estado atrás de la muerte del anterior papa, y el humor que sacó carcajadas en el público que asistió a la premier, y que hace catarsis de temas tan relevantes del detrás de escena de la iglesia que son conocidos universalmente pero que aún se siguen cuestionando dentro de ella.
Para terminar y como un aire fresco a la estructura antiquísima de esta organización llega el Cardenal Benitez, interpretado por un espectacular Carlos Diehz, que, con voz pausada, incluso con monólogos en español va logrando acompañar al cardenal Lawrence en la votación e inspirando a aquellos que aún tenían dudas. Cuando hablé con el actor me comentó que para él como latino una de las cosas más difíciles fue efectivamente poner fuera esa pasión latina y movimiento de manos cuando habla, para convertirse en alguien con una postura extremadamente rígida, pero amigable, de voz tenue pero poderosa, de pocas palabras, pero asertivo. Una de las mejores actuaciones de su carrera y que dejará al público queriendo más.
A su vez, el sonido que acompaña la película deja pasmado al auditor, desde el sonido de una bomba, hasta los pájaros de la mañana y la música que acompaña la tensión que se vive durante los cinco días para conocer al nuevo pontífice. Y es que el compositor, ganador del Oscar, Volker Bertelmann, sabe muy bien lo que el director quiere y ya trabajaron juntos en su anterior película, me contaba que es más fácil trabajar con Berger porque sabe lo que quiere y cómo lo quiere sin necesidad de tener que hablar mucho al conocerse también.
La película fue producida por Tessa Ross, que ha trabajado con el chileno Sebastián Lelio y que entusiasmada nos contaba que sería la primera vez que vería la película con público, luego de verla todos sus nervios quedaron abajo porque la audiencia aplaudió a rabiar frente a tan majestuosa película. Oscar vibes.
“Cónclave”: lo nuevo de Edward Berger, ganador del Oscar
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