La Negociación: Gus Van Sant vuelve con todo

Gus Van Sant, tiene una visualidad exquisita, es como si hiciera que la pantalla grande se convirtiera en textura en esta historia que se tomo los años 70´s y  que definitivamente fue so lo que más me absorbió de esta narrativa, que ratos pierde fuerza, pero sus actuaciones y su belleza visual la sostienen hasta el final.

Pasaron muchos años hasta que el director decidió volver con una historia real y adaptarla con el brillante protagónico de Bill Skarsgård, que se parece a su padre más que nunca, acompañado un brillante por Dacre Montgomery, quien encarna a la victima de secuestro Richard Hall.

Escrita por Austin Kolodney, todo comienza cuando Tony Kiritsis (Skarsgard), llega a las oficinas de una empresa prestamista en la búsqueda del más alto mando del lugar (interpretado por Al Pacino), pero al darse cuenta que este estaba en Florida, es su hijo quien lo recibe, Richard Hall (Montgomery). En el corredero de las oficinas, lo primero que hace Kiritsis es tomar un cable atarle una escopeta al cuello a Hall y comenzar una surreal carrera que lo llevaría a terminar internado más de ocho años en un psiquiátrico. Todo esto por supuesto, acompañado de una banda sonora exquisita, con la voz de Colman Domingo como el único interlocutor del secuestrador y, a su vez, una estética, liderada por la decoradora Syney Marquez, que se toma la pantalla y que regala detalles inesperados como teléfonos llenos de colores que van al son de las emociones de los protagonistas.

El secuestrador, al conocer a la policía y entre directas amenazas de muerte, logra salir del edifico y hacer que una patrulla le pase su auto para dirigirse a su departamento donde espera la disculpa pública del mandamás de la empresa y del padre de Hall- por la estafa que significaba hacer un préstamo con ellos y como engañan a la gente- identificándose como “un hombre del pueblo”.

La noticia rápidamente comienza a hacerse conocida, lo medios y autoridades empiezan a llegar al lugar, pero el único que el protagonista quiere dejar mediar es el conductor de una radio de Jazz local (Domingo) que admira y que provoca unas escenas hilarantes, estilo fan, que sacará más de una carcajada al público.

Pero más allá de lo mediático del caso, el director logra retratar el problema de salud mental mezclada con la frustración humana, que si la extrapolamos podríamos verla en parte de otra películas de su filmografía como “Elephant”, lo que la vuelve interesante, de hecho, son esas capas que logra demostrar en el desenlace de esta historia basada en un hecho real que tiene un final inesperado y que habla mucho de las relaciones humanas y la dificultad de navegar una sociedad que le da oportunidades a quienes a veces siguen solo reproduciendo una tóxica ventaja del sistema, esto, a costa de la vida, mental o física de otros.

Se Estrenó en el Festival de toronto del año pasado y ya está en cines de Chile.

¿Te gustó este artículo?

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en LinkedIn
Compartir en Gmail