En una exclusiva conferencia de prensa, estuvimos con Salma Hayek-Pinault conversando de su nuevo protagónico en «Without Blood» dirigida, escrita y producida por Angelina Jolie.
Basada en la novela del mismo nombre, escrita por Alessandro Baricco, la actriz se convierte en Nina, una niña que presencia el asesinato de su familia y crece rodeada del crimen organizado.
Sobre Angelina Jolie, su directora y amiga
“Creo que conocí a Angie… Bueno, no realmente la conocí, sino que nos cruzamos alguna vez en el pasado. No sé, quizá en una fiesta de los Globos de Oro.” Comenta, Hayek.
La actriz cuenta que tenían una amiga en común, que no tiene absolutamente nada que ver con la industria, que es periodista política, autora, activista y feminista. Nada que ver con Hollywood y ella solía decirles por separado: «Ustedes deberían conocerse, deberían ser amigas», y siempre hablaba de la otra. «Me recuerdas a ella. Deberían conocerse». Y nosotras decíamos: «Sí, bueno, no queremos forzarlo», porque somos actrices.
Entonces, continúa la protagonista de “Without Blood”, cuando íbamos a hacer “Eternals”, nos conocimos en la Comic-Con, que habría sido el último lugar donde habría imaginado que iba a conectar con «Angie» (Jolie). Y como estábamos haciendo esta película, hablamos de nuestra amiga. De hecho, esa amiga fue a visitarla mientras estábamos rodando y ahí comenzó todo.

A su vez, nos cuenta que tenían ciertas de trabajar que las conectaron de otra manera. “Fue muy orgánico” dice la actriz. “Sí. Creo que siempre fue una amistad verdadera porque nunca decidimos «vamos a ser amigas». ¿Sabes? Así que siempre fue algo pequeño a grande”, cierra Hayek.
Una sorpresa en el set
La actriz cuenta que un día tomó la decisión de ir a sorprender a la directora al set.
“Ella había empezado a rodar una escena sin mí, incluso usando una doble de espaldas. Entonces llegué y ella dijo: «Que se ponga el vestido. Hagamos esta otra cosa» y como tenía ese día adicional conmigo que no estaba en el programa, me hizo improvisar una parte de mi vida en el manicomio”
Estuvo en una habitación blanca. Sin utilería, sin diálogos y sin propósito e improvisó durante unas dos horas. “Improvisé mi vida y casi todos los que estaban en ese set lloraron en algún momento” dijo Hayek. “Quizás haya 13 segundos en la película. Pero ese ejercicio… No tuve que hacer nada más después, porque durante todo ese tiempo yo era ella. Era toda su vida.”
Nina: entre la Verdad y el Pecado
Para la actriz, su personaje vuelve una y otra vez al mismo episodio de su vida. Pasa de ser alguien incapaz de hacer cualquier cosa a una agitación interna de sentirse desesperada e indefensa. Queda paralizada, continúa.
“Deja que todos los demás decidan por ella. Paralizada por el dolor y por la traición, incluso por parte de sus propios hijos. Es un personaje ficticio, pero la construcción de esta mujer siempre tuvo la intención de pensar en millones de otras mujeres”, dice Hayek.
Y continúa haciendo la contraposición con esa dicotomía que tiene Nina, la protagonista “Cuando la venganza no te cura, quizá, en ese estado de absoluta destrucción, después de haber llegado a una rendición completa, puedes estar lo suficientemente desesperada como para ser lo suficientemente humana como para explorar el perdón y el amor. Porque, al final del día, todo lo que ella quiere saber es por qué le quitaron el amor y por qué nadie más la amó”.
La película acaba de pasar por el Festival Internacional de Toronto donde la actriz compartió la premiere con la directora angelina Jolie y el argentino Juan Minujín, entre otros actores latinoamericanos, que también forman parte de la producción.
