«Goodnight, Lamby»: entrevista a sus creadores desde Cannes

En la Terraza de Embajadores del Festival de Cannes, entre la ajetreada agenda antes de la premier, el director Dustin Yellin, el productor Justin A. Gonçalves y el animador chileno Ricardo Villavicencio se sentaron a hablar con Spanglish Cinema sobre el viaje creativo del cortometraje “Goodnight, Lamby” que presentan de la mano de Darren Aronofsky.

El short, nos lleva desde una de las esculturas del artista (Dustin Yellin) hacia mundos desconocidos donde Zia que es la pequeña hija del director se transforma en la protagonista del cortometraje. Zia, pierde a “Lamby”, su corderito de felpa y tiene como misión encontrarlo, pasando por estos surrealistas lugares que la enfrentan a fuertes emociones y descubrir sus propios miedos y lo valiente que puede llegar a ser. Todos estos espacios están inspirados en el arte de su padre, especialmente de una escultura que fue la incepción inicial hacia el cortometraje que fue presentado en Cannes Premier en el recién pasado Festival de Cannes.

Fotograma short «Goodnight, Lamby»

Así, en una distendida conversación -que estuvo marcada por la creatividad y habilidad de reacción de los presentes- nos embarcamos juntos en el viaje de desmenuzar el cortometraje, su detrás de cámara y cómo una niña de tres años y su imaginación terminó inspirándolos a todos, incluso a quien escribe.

La Entrevista

Mi nombre es Fran Romero de Spanglish Cinema. Quería comenzar preguntándote Justin (director y guionista) ¿cuál fue la primera imagen que tuviste cuando empezaste a pensar en este proyecto’

D: Bueno, llevo muchos, muchos años pensando en hacer algo de esta naturaleza. Así que la primera imagen, fueron imágenes de The Politics of Eternity, una escultura que sirvió de inspiración y de donde surge el léxico visual de la película. Y cada vez que miro la escultura es como si fuera un niño pequeño observando un objeto estático que luego cobra vida frente a mis ojos. Pero seguía congelado, ¿sabes? Solo cobra vida en mi mente. Así que creo que esa fue la primera imagen.

Justin (productor) ¿Qué fue lo que te conectó con este proyecto animado, más allá del trabajo conjunto que han tenido previamente?

J: Sí, Dustin y yo hemos trabajado con Darren (Aronofsky) durante algunos años. Dustin y Darren son muy amigos y tuvimos la oportunidad de conocernos con el tiempo. Y apenas te paras frente a esta obra, en la que está basado el léxico visual de la película, te das cuenta de que está pidiendo a gritos un tratamiento cinematográfico. El término “Cine congelado” me parece una gran forma de encapsular lo que es la pieza. Estaba rogando ser llevada a la vida.

Hemos pasado mucho tiempo últimamente en el estudio de Dustin y todo el que entra queda atraído por la obra como una polilla hacia la luz. Es increíblemente rica y cada vez que la miro descubro algo nuevo, y eso que he pasado demasiado tiempo observándola.

Ricardo (animador del short), ¿cómo fue traducir, de alguna manera, una disciplina artística a otra, pero manteniendo el sello de Dustin?

R: Creo que hubo una conexión mágica con Dustin. Conecté profundamente con su trabajo incluso antes de conocerlo personalmente. Y cuando finalmente nos reunimos fue como decir: “soy la persona indicada para darle vida a tu arte”.

Especialmente porque yo también soy artista y la materialidad es muy importante para mí. Entonces, traer eso —sobre todo usando una tecnología que suele asociarse a algo sintético— y lograr una sensación táctil, orgánica, se volvió esencial. Siempre intento encontrar esa materialidad orgánica. Aunque al final termine siendo una animación digital, todo proviene de una fuente material real.

Fotograma short «Goodnight, Lamby»

¿Y cómo incorporaron esa mezcla de formas y texturas que Dustin utiliza?

Muchísimas fotografías, macro, micro… observar desde distintas perspectivas y luego literalmente desmontar la escultura pieza por pieza para descubrir nuevos significados, nuevas situaciones y viñetas a partir de lo que ya existía dentro de ella.

Eso es increíble. Y Dustin, sé que esta película es una carta de amor para tu hija, así que quería preguntarte: ¿qué tipo de preguntas te hace ella sobre el proyecto?

Bueno, tiene tres años, recién cumplió cuatro, así que sus preguntas son cosas como:

“¿Lamby está bien?”.
“¿Lamby tiene miedo?”
“¿Lamby está a salvo?”

Ella tiene una relación muy especial con su Lamby, y cuando lo ve atravesando esta aventura de la que también forma parte, su principal preocupación es saber que lo va a recuperar. Eso es muy importante para ella.

Justin continúa, creo que hay una pregunta central: “¿Dónde está Lamby?”. Esa fue la gran pregunta durante todo el rodaje y el proceso de creación narrativa.

Sí. Vuelve, el director a relatarnos: también recuerdo que cuando comenzamos la película, en la parte live-action, le dije señalando a Paul Rudd: “Ese es tu papá”. Y ella respondió: “No, ese no es mi papá, tú eres mi papá”. Entonces le dije: “No, no, él es tu papá en la película, es de mentira”. Y ella se aferró a mí como un monito y dijo: “No”.

Así que tuve que decirle: “Ok, ok… su nombre es Papá. Así como él se llama Ricardo y él Justin, su mamá le puso Papá de nombre”. Para explicarle y que entendiera de otra forma.

Eso es hermoso. ¿Y cómo fue construir la relación con Paul Rudd y el resto del elenco para crear esa química?

D: Paul simplemente parecía perfecto. Así que lo llamé. Es amigo mío y ama mi arte, así que creo que para él fue especial formar parte de esto. Todo se dio de manera muy natural. Encajaba perfectamente, igual que Chris para la voz de Copernicus, el pulpo. No recuerdo siquiera haber pensado en otra opción para esa voz.

Esta pregunta es para todos. El arte y la animación pueden transportarte a cualquier lugar que quieras imaginar. En ese contexto, ¿cuáles fueron las conversaciones que tuvieron al momento de crear esos mundos donde ella intenta encontrar a Lamby?

Ricardo dice que siente que vivió dentro de la escultura de Dustin por un tiempo. Si conoces su arte, sabes que es extremadamente emocional, continúa. Hay todo un universo ahí dentro. En animación, cada estilo es como un universo único. Primero construyes ese universo y luego colocas a los personajes dentro para ver cómo interactúan con él. Por eso todo lo que rodea al personaje principal está vivo.

Fotograma Short «Goodnight, Lamby»

Cuando veía tus esculturas pensaba en eso de “cine congelado”. Incluso mirando la obra uno siente que viaja a otros mundos. ¿A qué tipo de mundos debería prepararse el público para ser transportado?

D: Bueno, en esta historia atraviesas una jungla, luego estás sobre un acantilado, caes por una cascada, terminas en el océano, en un súper tanque bajo el mar, viajas por el océano, luego estás afuera de una montaña, entras en una cueva, atraviesas la cueva, llegas a un espacio onírico, subes a un cohete, viajas al espacio exterior y finalmente regresas a la Tierra. Y todos esos lugares están dentro de esta obra.

Bueno, Zia, debido al miedo de perder a Lamby, atraviesa muchas emociones durante este viaje. ¿Por qué querían explorar esas emociones, especialmente en una niña pequeña para quien todo es nuevo?

D: Creo que tiene que ver con el apego que ella siente hacia Lamby, algo que vemos también en la vida real. Queríamos retratar esa conexión y ese amor tan profundo hacia algo.

El arte, la imaginación y especialmente la imaginación de los niños van siempre de la mano. Entonces quería preguntarles: ¿qué han aprendido sobre la imaginación de una niña de tres años?

Creo que todavía vivimos en ese mundo, dice Ricardo Villavicencio

Sí, completamente, afirma Dustin.

Justin complementa diciendo que producir una película junto a la imaginación de estos dos artistas ha sido una experiencia increíble. Y aunque la película se ve muy pulida, la producción fue bastante “punk rock” en muchos sentidos. Paul (Rudd) participó y nosotros ni siquiera teníamos un camerino adecuado. Él igualmente aceptó actuar con nosotros donde no había nada, por decirlo de alguna forma, y ese espíritu terminó definiendo toda la producción.

El equipo de Ricardo era pequeño pero muy eficiente, y Dustin lideraba todo impulsándonos con el poder de su imaginación.

Dustin retoma el tema de la imaginación de su hija con hilarantes preguntas y acotaciones que nos hacen reír a coro durante la entrevista.

Zia entra a un restaurante, ve personas vestidas igual y pregunta: “¿Por qué ambos tienen la misma ropa?” O dice cosas como: “Huele mi boca así vas a ver si no quieres comerlo”. O, “¿Por qué los sillones tienen tantos ombligos?”, haciendo referencia a los botones.

Me encanta eso. ¿Y cómo hacen para no perder esa creatividad e imaginación que normalmente desaparece cuando crecemos?

Creo que son decisiones que tomas temprano en la vida, y es definitivamente eso, una decisión, dice Ricardo

Para terminar, ¿Cómo ha sido trabajar con Darren Aronofsky?

Darren es un productor extremadamente involucrado. Da notas de edición, sonido, corrección de color… es un verdadero profesional, dice Justin. Es maravilloso trabajar con alguien tan brillante en lo que hace, continúa

Yo soy una persona muy visual, entonces para mí todo es mundo, mundo, mundo, mundo. Incluso hace años, cuando Darren leyó uno de mis guiones, me explicó toda la estructura del “viaje del héroe” y se metió profundamente en lo que debía corregir, afirmaba Dustin. En este proceso pasó algo similar. Mientras escribía el pequeño guion yo seguía pensando: mundo, mundo, mundo. Y él insistía: historia, historia, historia. Y es bueno tener a alguien que te ayude a pensar en eso y a reforzar el arco emocional del viaje de los personajes.

Muchas gracias. Ha sido un placer hablar con ustedes.

La premier de “Goodnight, Lamby” se realizó como parte de la sección Cannes Premier en la prestigiosa edición número 79 del festival de Cannes y pueden ver su teaser acá:

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