«Jóvenes Madres» remeció a la Mostra de San Pablo

En una de las escenas entre una asistente social y una joven madre, la asistente social dice: “El bebé está llorando”, y la madre responde: “Yo también…”

En Jóvenes Madres, los hermanos Dardenne vuelven su mirada atenta hacia un tema que la sociedad insiste en fingir que no existe: el abandono de las mujeres jóvenes que se convierten en madres en un mundo que no les ofrece apoyo. Es una película que nace de la observación de la vida cotidiana, de esas historias pequeñas e invisibles que revelan las heridas más profundas de una estructura social excluyente. Aquí, el abandono no es un accidente, sino una consecuencia directa de una sociedad patriarcal que niega a las mujeres el derecho a equivocarse, a empezar de nuevo, a simplemente existir fuera de las reglas que les han impuesto.

Las jóvenes madres de la película cargan sobre sus hombros el peso de una estructura que nunca estuvo a su lado. Son mujeres muy jóvenes que sobreviven gracias a un refugio donde las asistentes sociales hacen todo lo posible por guiarlas en un momento tan delicado.

El patriarcado está en cada esquina: en el juicio, en la ausencia, en la promesa incumplida. Los hombres aparecen, desaparecen, deciden, imponen, rara vez cuidan. La película muestra una estructura que se repite, un engranaje que empuja a estas mujeres hacia el olvido.

Las actuaciones son crudas, sin artificios. Hay una tristeza contenida en cada mirada, el tipo de dolor que no grita, simplemente permanece. La naturalidad con la que se mueven las intérpretes le da a la película una fuerza casi documental. Nada parece actuado, y tal vez por eso todo duele más.

Jóvenes Madres trata sobre ser dejada atrás por un mundo que promete igualdad pero solo entrega cansancio. Trata sobre crecer sola, criar sola, sobrevivir sola. Un retrato duro y necesario de una juventud que aprende demasiado pronto cómo resistir.

Es una película sobre abandono, pero también sobre lo que nace del abandono: el deseo obstinado de seguir viva, incluso cuando nadie parece verla.

Seguiremos cubriendo la muestra anual de lo mejor del cine desde San Pablo, Brasil, con las mejores narrativas de todas partes del mundo. En ella también se han estrenado películas que pasaron por el Festival de Cannes y que fueron premiadas como El Agente Secreto con Wagner Moura , dirigida por Kleber Mendoca Filho, Sirat de Óliver Láxe y mucho más dentro de su programación.

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