Si te suenan los nombres de Compay Segundo, Ibrahim Ferrer y Omara Portuondo es porque ya sabes dónde vamos. Si no, disfruta el viaje hacia el club social de Buena Vista.
Wim Wenders fue visionario, logró unir voces y hacerlas cantar al unísono para dejarlo patentado como leyenda. El documental de 1999 que sigue a Ry Cooder por Cuba juntando a las más icónicas voces del país, lo llevo a cuestionarse constantemente dos preguntas en el tránsito del desarrollo del film. ¿quién canta? Y si el o ella sigue vivo, ese fue el espíritu que lo guio a crear este proyecto que no solo rescató la cultura cubana en ese legado de voces, si no que ayudó a que los mismos cantantes pudieran lucrar con su talento, cosa que previamente no se había dado.
Se dice que Ibrahim Ferrer fue encontrado por casualidad cerca del estudio donde se grababa lo que la audiencia conoció como el disco de Buena Vista Social Club que presentaría canciones como “Dos Gardenias”, “20 años” y “Chan Chan”.
Este documental tiene dos aristas fundamentales que lo hacen ser filmografía para visionar por cualquier fanático del cine. Tiene la capacidad de mostrarte la cultura de un país a través de su música, sus calles y su gente, y logra, al mismo tiempo, resignificar la canción cubana y permitirles a artistas que estaban relativamente olvidados poder tener una carrera internacional y crear algo en conjunto que trascendió la historia de la música.
El film ocurre en La Habana, Cuba, donde el músico y productor Ry Cooder, y su hijo Joaquín, van buscando a cada uno de los integrantes de la banda que hizo Buena Vista Social Club, haciendo referencia a un Club que había en la ciudad muchos años atrás. Así, Eliades Ochoa, Omara Portuondo, Compay Segundo, Ibrahim Ferrer, Rubén González, Manuel “guajiro” Mirabal y muchos más se encuentran para recorrer, entre ajedrez y armonías, lo que sería el exitoso paso del proyecto de Buena Vista Social Club.
La película cuenta con una segunda parte que es producida por el realizador pero que no tuvo el mismo impacto que la primera en términos de industria. Fue, de todas maneras, un análisis mucho más crítico de la situación y se aleja del romanticismo que puso Wim Wenders en la otrora película nominada al Oscar.
La película es parte del catálogo y esta disponible en Chile a través de la plataforma Mubi.
