El estreno destacado del fin de semana llegó a Universal plus y se trata A Very Royal Scandal, una miniserie de tres episodios de una hora que retratan de manera trepidante el famoso escándalo mediático en el que se vio envuelto el príncipe Andrés de realeza inglesa y la famosa entrevista que tuvo con la BBC, la cual fue considerada un error imperdonable que finalmente llevó a su separación de la Corona.
Mommy’s boy
A lo largo de su historia, la Corona inglesa ha soportado numerosos escándalos, «una raya más al tigre», podrían decir algunos, pero este en particular resultó verdaderamente inquietante. Para empezar, se sabía bien que el príncipe Andrés, el segundo varón de la Reina Isabel II, era el «niño de mamá», y tanto él como la reina compartían una relación cercana y de gran compañerismo. Pero lo que la Reina nunca se imaginó era que el duque de York iba a generar conexiones e incluso amistad muy cercana con el mismísimo Jeffrey Epstein. El magnate financiero y delincuente sexual estadounidense que en 2008 fue sentenciado por incitar a menores de edad a la prostitución y que en 2019 enfrentó nuevos cargos en los que se le acusaba de liderar una red de tráfico de menores lo que provocó que termine quitandose la vida en la cárcel. Pero como dice el famoso dicho ‘dime con quién andas, te diré quién eres’, el mismo príncipe se vio enrevesado en este mundo cuando fotografías de el y jeffrey empezaron a salir a la luz pero sobretodo cuando se descubrió el testimonio de Virginia Giuffre, quien acusó al príncipe de abuso sexual.

Una periodista con los tacones de punta
Lo interesante de la serie es que explora en profundidad el trabajo periodístico y realiza una perfecta reconstrucción de los días previos en que el equipo de Newsroom de la BBC tuvo la oportunidad única de adentrarse en el Palacio de Buckingham para obtener la entrevista con el príncipe Andrés. Para quienes disfrutan de este subgénero, donde un equipo de periodistas investiga y enfrenta casos polémicos como el del duque de York, la serie resulta especialmente atractiva. Pero sobre todo está apoyada por la excelente actuación de Ruth Wilson, quien ganó un Globo de Oro por su actuación en The Affair. Aquí la actriz se pone en la piel de Emily Maitlis y que logra retratarla como una periodista con toda la entereza y determinación ética que tuvo esta mujer para enfrentar un momento tan trascendental donde el mundo entero estaba con los ojos puestos ahí. En un pasaje de la serie, Emily tiene que decidir qué zapatos ponerse para la entrevista, entre ellos unos tacones altos de punta blanca o una botas negra de tacones, así uno podría inferir que es una gran metáfora de la personalidad que viste a esta periodista que según lo que podemos ver a lo largo de la mini serie, era resolutiva, segura de sí misma, y contundente.
Además la serie nos deja vislumbrar la vida personal de Emily, que también era esposa y madre, además de su carrera tan profesional, la corresponsal tenía que hacer malabares para estar a las circunstancias. En medio de todo ese entorno, esta periodista logró hacer historia al conseguir una de las entrevistas más reveladoras sobre las contradicciones de la realeza inglesa.
‘Yo sé muy bien lo que tengo que hacer’
Y como toda buena serie inglesa, son las actuaciones que permiten que la ficción se destaque. Así que A Very Royal Scandal, la miniserie, creada por Jeremy Brock (The Last King of Scotland) y dirigida por el ganador del Emmy Julian Jarrold (The Crown), no se queda atrás. El actor Michael Sheen se pone en la piel del duque de York y logra encapsular toda esa debilidad que tenía el príncipe en uno de los momentos más oscuros de su vida. El actor logra personificar a la perfección y le agrega ese tamiz que sufren en ese palacio donde el ego entre hermanos los carcome para demostrar quién es más capaz de sobrellevar su vida personal y los deberes de la realeza, pero parece que son pocos los que pueden salir invictos. Un príncipe que recibe órdenes sobre lo que debe hacer, pero cuando intenta demostrar que sabe cómo actuar, las cosas no salen como esperaba. Ese fue el iceberg con el que se encontraría en su vida. De hecho, en un pasaje, mientras juega a «Dígalo con mímica» con su familia, menciona que siempre le ha parecido largo el Titanic, así de paradójica es la vida muchas veces.
Sin dudas, A Very Royal Scandal es una experiencia más para adentrarnos a los altibajos de la realeza y a la reconstrucción periodística con un ritmo trepidante, diálogos incisivos y grandes actuaciones. La miniserie cierra como una promesa cumplida, atrapa cada segundo pero también nos invita a reflexionar sobre esa tríada tan compleja como es la de la política, la realeza y los medios.
