La voz de la niña que el mundo entero debiese escuchar: “The Voice of Hind Rajab”

*Artículo de opinión

No emití palabra luego de treinta minutos luego de terminado el film, meses atrás. Es como si alguien se hubiese sentado en mi pecho dejándome sin aire y hubiese entrado en un trance de paralización absoluta donde no solo la mente sino el cuerpo quedó catatónico en un sentir de impotencia activa que no sabía cómo ser canalizada. Me doy cuenta que es parte de mi privilegio de estar lejos el permitirme sentir y analizarlo y mientras hacía esa reflexión una frase volvía a mi.

“Estoy en el auto con mi familia…mi familia está durmiendo” emitía en un llamado entrecortado Hind Rajab.

Quedó grabada en mi memoria, como si fuera un tatuaje indeleble. No podía entender como una niña de cinco años tenía conocimiento de lo que ocurría, pero que su frágil corazón no era capaz de reconocerlo ni decirlo (ni un adulto podría). Su familia había sido acribillada junto a ella por el ejercito israelí.

La directora tunesina Kauother Ben Hania mezcló el audio original del llamado recibido por la Crescent Society palestina a la emergencia de la niña, con la recreación de lo que ocurría en la oficina. Primero atendiendo el llamado del tío de la pequeña, quien no estaba en el lugar pero logra contactarse con ella y con la organización para que la niña puede hablarles directamente desde el automovil que había sido atentado.

Lo que escuchamos en la película es el llamado real de la niña en petición por ayuda, y no tengo que decir que si tienes algo de humanidad su voz te romperá como ser humano. ¿cómo vivimos en un mundo donde los niños son expuestos a estas atrocidades por las decisiones de hombres megalómanos que cumplen sus gustos disfrazándolos de política? ¡Son niños!, mi mente esbozaba mientras me secaba las lágrimas en un encuentro con la cara de la realidad a la que muchos del mundo deciden obviar.

Reparto de la película «The Voice of Hind Rajab» en el Festival Internacional de Venecia 2025

La realizadora va guiando a la audiencia en el paso a paso de todo lo que ocurre en vivo. Para esto, un equipo de actores que desbordan talento – porque realmente para reproducir lo que pasa dentro de cuatro paredes de una oficina que tiene vidas a su espera pero que debe lidiar con las restricciones de una guerra, debes tener una sensibilidad y autoprotección enorme para ponerte en el rol de quienes realmente estuvieron ahí.

El cast, es liderado por Saja Kilani como Rana Hassan, Motaz Malhees como Omar Alqam, Clara Khoury como Nisreen Jeries y Amer Hlehel como Mahdi Aljamal quienes en una claustrofóbica coordinación intentan hacer todo lo posible por el rescate de Hind Rajab, y no quebrarse emocionalmente en el camino para apoyarla. Levantan el teléfono en principio con esperanza, piden ayuda a coordinadores y la esperanza se difumina en burocracia, se desarman en el camino y se apoyan unos a otros como pueden dentro de estar viviendo la parte más oscura de la humanidad e intentando hacer algo para aliviarla.

El paso del film, muestra todas estas dificultades a las que se ven expuestas para moverse de un punto de rescate a otro cuando las tropas israelitas atacan. La coordinación necesaria para que no existan más atentados en el camino para salvarlos, la escasa comunicación en tiempos de guerra y la vulnerabilidad del pueblo palestino que esta siendo acribillado y que tiene como testigo a toda la humanidad. Todo esto minuto a minuto, sintiendo la presión y tensión de haber perdido vidas, pero todavía quedaba algo de tiempo (y esperanza) de salvar a Hind Rajab.

El complemento cinematográfico

Más allá de analizar la parte técnica de la película que cuenta con cámara en movimiento, close ups, y un acompañamiento perfecto para poder entender lo que podría pasar en el minuto a minuto de una llamada así, creo que es importante mencionar que en el caso particular de esta película, por tratarse de una historia real y entendiendo como está el mundo, el punto más importante a mencionar es la valentía de su directora, equipo de actores y por sobre todo la generosidad de una familia extendida que aún busca justicia por sus seis familiares, incluidas su pequeña niña de seis años, de quien el mundo solo conoció su voz, Hind Rajab y de quienes perdieron su vida intentando salvarla.

El silencio luego de que ese hecho se conociera es el que se toma el corazón del auditor cuando la película termina. El mismo silencio que se toma voces temerosas a decir lo que está patentado con hechos. El silencio ante un genocidio. El silencio del privilegio a que no te ocurra a ti. El silencio por que no escucharemos nunca más las voces de miles de niños como Hind Rajab y donde el mundo sigue implosionando más aún hacia la deshumanización más allá de las pocas voces que están para visibilizarlo.

La película está nominada a los premios de la Academia como Mejor Película Internacional y su directora es la única mujer entre los cinco filmes seleccionados.

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