Long Gone Heroes: Nuestro Encuentro con Juan Pablo Raba

Long Gone Heroes es la nueva película dirigida por John Swabb, un realizador que ha ganado reconocimiento por su habilidad para mezclar acción trepidante con tramas cargadas de emoción y contenido. En esta ocasión, vuelve a colaborar con Frank Grillo, un actor conocido por su presencia en el género de acción, donde la adrenalina y el drama convergen en historias intensas, pero con profundidad.

La película sigue a un ex soldado de fuerzas especiales que, tras perder la fe en su país, religión y esperanza, se ve forzado a regresar al campo de batalla. Su misión: rescatar a su sobrina, una valiente periodista atrapada en una operación ilegal de contratistas privados que ha salido terriblemente mal.

El escenario de este conflicto es una Venezuela devastada por el terrorismo, pero lo que destaca en Long Gone Heroes es su representación de la corrupción como un mal global. La película no se limita a señalar los problemas internos del país sudamericano, sino que también critica a potencias como Estados Unidos, dejando claro que nadie está a salvo de la podredumbre institucional. No se trata del típico relato de «salvador blanco», sino de una historia más compleja y matizada.

10/12/2022 Bayamon, PR–Filming of the feature film Land of Grace directed by John Swab, starring Frank Grillo, Andy García, Mekhi Phifer and Eden Brolin among others. (Photo: Laura T. Magruder)

En esta peligrosa misión, el protagonista se reencuentra con un viejo amigo y compañero de armas, interpretado por Juan Pablo Raba, quien le ha salvado la vida en varias ocasiones y ahora vuelve a estar a su lado. Raba encarna con naturalidad al soldado leal, honorable y profundamente comprometido con su patria, rompiendo los estereotipos típicos de los actores latinoamericanos en Hollywood. Su personaje es un homenaje al valor del compañerismo, el honor y el amor a la patria, incluso en las circunstancias más adversas.

Desde Spanglish Cinema, tuvimos la oportunidad de conversar con el carismático actor colombiano Juan Pablo Raba, conocido por su trabajo en Narcos y El protector, y esto fue lo que nos contó sobre su experiencia en Long Gone Heroes.

 En una conversación cercana y entusiasta, Juan Pablo, el carismático actor colombiano conocido por su trabajo en Narcos y El protector, nos revela cómo fue su participación en esta producción rodada en Colombia y Puerto Rico.

Un guión inesperado y la conexión con Colombia


La propuesta llegó casi por sorpresa para Juan Pablo. Estaba en Colombia por otro proyecto cuando un amigo productor lo contactó con la oferta de sumarse a esta película de acción que estaba a punto de finalizar en el país. A pesar de que el guión no estaba completamente terminado y el personaje aún no tenía una definición clara, la oportunidad de trabajar con un equipo de directores y productores con una visión única lo convenció de inmediato.

«El guión se estaba reescribiendo, pero cuando me dijeron quién estaba involucrado, investigué un poco y me pareció sumamente interesante», comenta el actor. La semana siguiente, ya estaba filmando en Girardot, una localidad que, según él, le aportó una autenticidad particular a la película. “Rodar en locaciones como Girardot le dio un aire de realismo impresionante. No me gustan los estudios. Para mí, grabar en exteriores hace que la interpretación sea más genuina”, enfatiza.

El reto de encarnar a un ‘facilitador’ militar
Aunque su vida está lejos del contexto bélico, Juan Pablo asegura que parte de su trabajo como actor es sumergirse en realidades distantes para hacerlas lo más creíbles posible. En este caso, su personaje no estaba completamente definido en un inicio, lo que permitió una construcción colaborativa entre él y el director. «Fue una co-creación, lo que me permitió aportar mucho al personaje», explica.

El personaje que interpretó en esta película es un facilitador, alguien que hace que la vida de los demás sea más fácil en medio de una operación militar compleja. Aunque la película está cargada de acción, Juan Pablo destaca que, más allá de las explosiones y los tiroteos, hay una historia humana que conecta con el público.

La camaradería en el set
El rodaje en locación, específicamente en la selva de Girardot, no solo aportó un realismo visual a la película, sino que también ayudó a forjar un lazo especial entre el elenco. “Cuando filmas en lugares remotos, lejos de casa, pasas mucho tiempo con tus compañeros, y eso crea una hermandad”, cuenta el actor. Este sentido de camaradería fue crucial, ya que en una película sobre militares y mercenarios, la conexión entre los personajes debe ser tan fuerte como la vida misma.

Además, trabajar en una producción independiente siempre implica un alto grado de colaboración. “El espíritu colaborativo fue clave para sacar adelante el proyecto. Todos estábamos comprometidos con la visión del director, quien, a pesar de tener ideas claras, siempre estuvo abierto a nuestras sugerencias», comenta Juan Pablo sobre su experiencia en el set.

Una película de acción con corazón
Aunque el film ofrece momentos de pura adrenalina, el actor subraya que lo que realmente atrapa al espectador es la humanidad que se refleja en la historia. «Es una película especial. Habla sobre un gran problema en Venezuela y lo aborda desde un punto de vista muy humano. Creo que, más allá de la acción, la gente se va a sentir conectada con las historias personales que narra”, dice Juan Pablo.

Finalmente, cuando se le pregunta qué le diría al público que aún no ha visto la película, su mensaje es claro: “Van a ver mucha acción, pero también van a encontrar historias humanas que les van a tocar el corazón. Es una película que te mantiene al borde del asiento, pero al mismo tiempo te hace reflexionar”.

¿Te gustó este artículo?

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en LinkedIn
Compartir en Gmail