Y llegó una ducha de emoción a las pantallas de la Mostra.
En la fantástica “Look Back”, Hirokazu Koreeda, cineasta con un envidiable ritmo de trabajo en estos últimos años, desarrolla la historia de dos niñas con un talento extraordinario -y muy precoz- para dibujar mangas e inventar relatos. La película es la adaptación en live action de una obra de Tatsuki Fujimoto, pero, aunque el espectador no haya tenido el placer de leerla, el filme se vale absolutamente por sí mismo, ya que encierra más complejidad que la que se advierte a simple vista.
Los personajes principales Fujino y Kyomoto, son interpretados por Natsuki Deguchi y Aju Makita mientras que Furi Nanase y Rokka Okada interpretan las versiones más jóvenes de una manera magistral.

El cometido de Koreeda es el de tomar el material original y reconvertirlo en una meditación pausada y bella sobre lo que realmente significa crear. A partir de esta pregunta, a la que es imposible conceder una respuesta cerrada, el director de “Un asunto de familia” nos da a entender que la creación artística no es en absoluto algo cómodo, y que el compromiso para con ella responde a un pacto con lo trascendente que se extiende toda la vida. Desde este punto de vista, todas las imágenes que Koreeda confecciona de las protagonistas trabajando en su habitación son magistrales, de una hermosura artesana y de una infrecuente candidez. También cuando pasean o cuando educan su mirada en el cine o haciendo fotografías.
Al director no le falta rigor compositivo, pero “Look Back” no se percibe como una película excesivamente técnica ni racional. Las emociones que contiene nunca desbordan el marco, pero están exquisitamente guiadas con la delicadeza de un pintor.

La crítica quizá hablará de ella, y de forma justificada, como de un “coming of age”, pero estamos más cerca del Kurosawa de “Los Sueños” que de cualquier otro filme que pivote alrededor de los misterios de la infancia. Por descontado que la sensibilidad de Koreeda para retratar a los infantes ha deslumbrado en varias ocasiones, y con especial énfasis aquí, en este recorrido por la imaginación infantil que ve su objetivación en los cómics manga. La alegría de las adolescentes cuando les publican por primera vez es una de las escenas que más han conmovido a este crítico, pues los valores que exuda “Look Back” tienen que ver con algo universal y común a todos los seres humanos que tejen paso a paso su vocación, mientras el tiempo corre.
Otra cuestión importante que se desencadena del filme es la amistad femenina como motor; las niñas entablan una ligazón a través de la pasión por el dibujo que las aísla de las interferencias externas, y su llegada a la adolescencia y a la adultez se produce lejos del mundanal ruido, bajo el techo de un pequeño universo compartido. Sin embargo, en un determinado momento ocurre algo inesperado y emerge una realidad para la que no estaban preparadas, y, en consecuencia, Koreeda parece decirnos que el arte, por desgracia, no es lo más importante, aunque para hacernos llegar el mensaje ha fabricado unas imágenes para el recuerdo.
“Look Back” no busca la lágrima fácil, se aleja de cualquier tremendismo y está centrada en no cambiar en ningún momento el tono sobrio y dulce a la vez. Es sin duda un regalo.
