Narciso y el espejo sociaI de Paraguay: entrevista a su director

En medio de la ciudad alemana vestida de blanco, dentro del Berlinale Palast y junto a otros periodistas, tuve el honor de hablar con un director que ha hecho historia en su país de origen como el primero que llevó una película paraguaya al festival de Berlín: Marcelo Martinessi y su película Las Herederas, en el 2018.

Hoy, regresa con la historia de Narciso, basada en el libro homónimo de Guido Rodríguez Alcalá. Es una libre interpretación de la vida de Bernardo Aranda y el misterio que rodea su muerte. La película es una coproducción entre Paraguay, Brasil, Portugal, Alemania, España, Francia y Uruguay. 

Paraguay, 1959. Narciso (Dario Romero) representa todo aquello a lo que el país se oponía: la libertad sexual, el deseo, la lujuria, la comunidad gay, y el rock and roll, y a su vez, representa al mismo pueblo. Es un espejo social lleno de matices y contradicciones, de cosas hermosas y dolorosas, de realidad y de ficción. Después de todo, así es Latinoamérica, y a pesar de que Narciso es un personaje que existió, es a su vez un mito, un misterio sin resolver, lo cual crea una fascinación en torno a su vida moldeada por la perspectiva de todo el que lo rodea. No conocemos mucho de Narciso, lo vemos a través de los ojos del resto de las personas que danzan a su alrededor, como órbitas felices pero sumisas al carisma y magnetismo de tan poderoso personaje. 

La película muestra un conflicto constante entre lo viejo versus lo nuevo, el folclore versus la innovación. Todo se encuentra mezclado, pero al final del día, volvemos a nuestras raíces, a lo que conocemos y con lo que nos sentimos cómodos, aunque esto represente menos libertad y menos evolución tanto individual como colectiva. Comienzo preguntando si el director cree que parte de los problemas de Latinoamérica son porque vivimos en esta incesante contradicción, en términos políticos, sociales, morales…

“Sí, y es algo que me preocupa muchísimo. Por ejemplo, las votaciones en Paraguay y el matrimonio homosexual. Cada vez que un candidato se posiciona, la pregunta que los medios de comunicación le hacen, y lo cual garantiza más o menos votos, es sobre su opinión acerca de la comunidad gay. Es muy compleja la manera en la que la gente cambia su voto moralmente por algo que ellos sienten que volverá a sus raíces, por algo con lo que se sientan cómodos. Ponemos en riesgo el futuro, porque todo lo que nos lleva a avanzar abarca -entre tantas otras cosas- el poder hacer lo que queramos, con quien queramos, y mientras esto siga siendo negado, a su vez, se nos está siendo negada la posibilidad de ir hacia adelante. No quiero que el filme sea una caja del pasado, quiero dar pie a discusiones sobre el hecho de que vivimos actualmente de manera muy similar a los años 50 en este tipo de situaciones”. 

Situaciones que al mismo tiempo se yuxtaponen con la historia de Drácula de Bram Stoker, adaptada a la radio. En los años 50 la televisión aún no había llegado a Paraguay, y la radio era el medio de comunicación número uno de entretenimiento y Drácula era una adaptación muy famosa en la época. Otro elemento importante para la historia es la entrada del género musical rock and roll al país. 

“Veo una conexión entre Drácula y el gobierno Paraguayo de aquel momento”, menciono. “El gobierno tratando de extraer toda la sangre posible del pueblo, pero también entre Drácula y Narciso, siendo ellos marginados de la sociedad, pero al mismo tiempo, son marginados de quienes no puedes apartar la mirada gracias a su energía tan atractiva y magnética, pero aterradora a su vez. ¿Es algo que quisiste hacer?, ese paralelo entre Drácula, Paraguay y Narciso, incluso entre el rock and roll que fue tan mal visto al principio”. 

© Fotograma obtenido de la película “Narciso”

“Drácula representaba el miedo del pueblo. Más allá de un personaje aterrador, era un símbolo del miedo que sentía Paraguay en aquel momento debido a la inestabilidad política del país”, responde Marcelo. “No sé si llamarlo paralelo, pero lo que pasa es que la radio es un campo de discusión. La gente que lidera esos medios es la gente que tiene el poder de decidir a qué le otorgan la existencia y qué va a desaparecer. Narciso necesitaba la radio para existir. Y Drácula en ese momento existía libremente hasta que se convirtió también en una amenaza para el régimen, así como la entrada del rock and roll que estaba sacudiendo a una sociedad que para la época estaba estable. Todos estos elementos que logran hacer sentir y desestabilizar de alguna manera a la sociedad eran una amenaza. Creo que es esto lo que conecta a Narciso, a Drácula y al rock and roll”.

Cuando tocamos el tema de las posibles amenazas para un gobierno, no pudimos escapar de hablar de los migrantes, quienes, en palabras del director “son el nuevo queer”, en el sentido de que estamos siendo perseguidos por la decisión de buscar una mejor vida fuera de nuestro país, por simplemente escoger, de alguna manera, ser más felices. Estamos siendo castigados por buscar una libertad que dolorosamente, no se nos es otorgada en nuestro país de origen. 

Fue una entrevista cargada de referencias personales, como lo es la película. Es imposible no sentirse identificado con ella. Es un filme humano, basado en la tristeza y el dolor de las personas que piensan y sienten distinto, no únicamente en cuanto a la orientación sexual, sino también por tener un pensamiento diferente al de quienes ostentan el poder.

Fue una conversación triste y hermosa. Como América Latina. 

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