El film presenta una premisa creativa que te sacará más de una carcajada con el caos colectivo de miles de personas corriendo por las calles de la Gran Manzana para tener un encuentro casual que será el único del año, si aún no te casas.
Se cumplen tres años desde que salió una ley donde los solteros no pueden tener relaciones sexuales más que una sola noche al año. Lo que puede parecer una idea retrograda y conservadora de los tiempos en que vivimos, no pretende doctrinar, al contrario, lo utiliza como una sátira para demostrar lo ridículo de algunas decisiones que hemos visto en los últimos años en el país norteamericano.
Por ello, al contrario de que sea una provocación por no contraer matrimonio, se convierte en absurdo y cómico viaje respecto a las casualidades del destino y cómo dos personajes buscan algo más profundo mientras la ciudad es un terreno lleno libido y sexualidad pública sin sentido.

Monica Barbaro es Ali y Callum Turner es Owen, los dos están solteros y tienen panoramas paralelos programados para la noche. Ella canta para anuncios comerciales y él es dueño de una pizzería. Ali saldrá con su mejor amiga y Owen con su novia (Maya Hawk).
Cuando la alarma suena para iniciar la noche de permiso legal para tener relaciones y mientras las calles son atestadas de transeúntes que corren desesperados a sus destinos. Ali, llega al bar a ver a su amiga, quien luego de decirle que va al baño, vuelve con un hombre, un príncipe según él mismo lo confirma, ante la atónita mirada de su amiga que no puede creer que eso pasará en los cortos minutos de la espera del baño y que la dejará sola, intenta pensar en qué va a hacer esa noche. Paralelamente Owen, con ramo de flores en mano, va al restaurant donde lo espera su novia quien le dice que no quiere pasar la noche con él si no que con Salvador.
Desde ahí el director Will Gluck lleva a los protagonistas a diferentes “meet cutes” – y no tan cutes- donde se encuentran y desencuentran en las situaciones más surrealistas, que incluyen la búsqueda desesperada por un profiláctico, el encuentro con un cantante, encuentros con parejas que pudieran ser y mucho más, donde podemos ver como audiencia que los dos buscan algo más que una noche casual.

La química entre las actuaciones de los protagonistas sostiene la película – como también sus hilarantes personajes secundarios-. Travis Braun su guionista, aplicó a la primera parte de la película una velocidad de comedia y diálogo mucho más punzante que la segunda parte, balance que se da muy bien para esta comedia romántica que no tiene mucha más pretensión que entretener e ir a pasar un buen rato.
La película se estrenó hoy en cine de Estados Unidos y estaremos esperando su estreno en Latinoamérica.
