El filme dirigido por Mari Sanders es una coproducción entre países bajos y Grecia, dura una hora y media se queda contigo mucho más tiempo después de eso.

La Historia
Vera (Lucia Zemene), tiene 23 años, toma todos los riesgos que una veinteañera puede hacer en esa etapa juvenil. Baila con sus amigos hasta altas horas de la noche, anda en bicicleta y vive su vida con normalidad hasta que saliendo de una fiesta un bus se topa de frente con ella y le cambia la vida que conocía hasta esa fecha.
La joven pierde una de sus piernas y debe quedar supeditada a una silla de ruedas. Lejos de permitirle procesar todo lo que está sucediendo en el lugar de rehabilitación su entrenador la invita a superarse día a día, poniéndole tareas que me atrevo a decir cualquier “normy”- forma en que se refieren hilarantemente en el filme a las personas sin discapacidad- estaría por lo bajo frustrado y tratando de entender aún qué está pasando con su cuerpo y su identidad. Es ahí, donde brillantemente el director se detiene en la vulnerabilidad y en la búsqueda de la identidad de tener otro cuerpo desde la discapacidad, no como temática central, sino como un hecho que le permite explorar todas las otras maravillosas capas que se develan en el filme.
Es en este lugar donde Vera conoce a Xander (Un espectacular Daan Buringa), el nació y debió utilizar silla de ruedas, su rabia lo mueve por la vida en un precario equilibrio entre la vulnerabilidad y una actitud más Punk ante la sociedad ¿por qué hay que adaptarse a ella y no ella a él? Y cuanta razón tiene…y cuanta reflexión promueve. Es Xander quien causa un punto de inflexión en el personaje de Vera, quién intenta buscar su identidad entre su vida pasada -amigos, su vida cotidiana- y su nueva vida, adaptándose a la silla de rueda como una extensión de su ser. Así también, comienza a encontrar una comunidad en Xander y sus amigos, se da cuenta que no es su discapacidad, sino que se cuestiona quién quiere ser desde ahí junto a ella.

Un catártico viaje de vulnerabilidad y esperanza
En ese momento comienza un hermoso viaje, de amor, resiliencia, dolor, duelo y comedia catártica que lleva al espectador a conocer a dos jóvenes que entre el amor y la amistad se van encontrando a ellos mismos, que luchan con sus miedos y su vulnerabilidad donde la humanidad sale a flote y la falsedad de las caretas se hunde en una emocionante narrativa que nos hace salir esperanzados de la butaca del cine.
Entre Stand Up comedy y desilusiones amorosas, entre decisiones de vida que se transforman en estilo de búsqueda y acción, como también, en el encuentro de tu familia elegida por mostrarte que el mundo terrenal aún tiene alegrías y que conocerse desde la vulnerabilidad puede crear los lazos más profundos que el corto plazo que pasamos por este mundo terrenal nos deja conocer. Una hermosa película adquirida por Loco Films que participa dentro de la selección de la competencia internacional del festival y que sin duda alguna estará presente en la temporada de premios.
