The Guests (Los Invitados), es una road movie, que en el camino va dejando miedos, inseguridades y por sobre todo una enseñanza sobre lo diverso que somos como humanos y cómo somos tan parte de la cultura en que se nos crio.
Es 1973, Iria (Greta Fernandez) es una migrante española que vive en Alemania con Hajo (Jan Bülow) su novio. Ella trabajo, él estudia. No conocemos mucho de sus vidas antes de conocer la noticia que moverá la trama del film. La madre de Iria, Maura (Mercedes Castro) tiene una enfermedad terminal y esto conlleva a que tal como en “Little Miss Sunshine”, la familia- en este caso la pareja y la madre de Iria- se embarquen en un viaje de auto para cruzar ciudades hasta llegar a su natal Galicia… pero nada es tan fácil como lo parece.

Es un momento efervescentemente político en el mundo y el enfrentarse a distintos lenguajes, protocolos y culturas va poniendo en jaque la relación de la pareja. Que va siendo expuesta a decisiones importantes y donde su cultura se ve reflejada en cuanto a cómo abordan la enfermedad o la muerte de diferentes maneras, lo que se convierte en una de las variables más interesantes de la película.
Iria y Hajo nos enseñan cómo dos seres humanos, incluso cuando ya se conocen, siempre tienen algo nuevo que mostrar, más aún, en una situación límite donde ni siquiera uno sabe cómo reaccionará ante el dolor o la adversidad que nunca había previamente conocido. Esa sensación tan humano de cuando lo teórico pasa a lo práctico y donde las letras o mantras repasados con anterioridad toman un giro de realidad que los destruye en segundos al olvidarnos que el cuerpo tiene su propio lenguaje ante la muerte.

La visualidad que acompaña el film es su punto más fuerte. Ya sea utilizando la misma locación cerrada y claustrofóbica del auto, como la contraposición con parajes abiertos propios de la ruralidad. El ritmo de la película toma mucho de eso, de esa dicotomía que pudiese verse como un reflejo de los sentimientos de sus protagonistas quienes transitan no solo la situación en la que se encuentran, sino también, el conocerse en estas nuevas reacciones como pareja, como ciudadanos de distintos países, con herencias culturales inmateriales que los identifican pero que a la vez los trascienden en esta revelación de quién tienen al frente.
Todo esto ocurre, en el drama de llevar a su madre en el auto junto a ellos, en la última instancia de la vida. Pero al contrario de como ocurre en la película tragicómica estadounidense- hito de nuestra generación- este es un drama, potente y con distintas capas que a veces logra agarrar al auditor con fuerza, para otras soltarlos en un ritmo que a ratos se vuelve más lento ayudando a digerir la tragedia que es tan propia de la vida misma.

Por otra parte, las actuaciones de los protagonistas son los que sostienen el film. No siempre a través de sus diálogos, pero sí desde su comunicación no verbal. Miradas atónitas y pérdidas en la introspección, lucidez en reacciones al comprobar lo poco que sabemos de la muerte y todo lo que gira en torno a ella. En particular el trabajo que hace Greta Fernández es admirable, sus micro-gestos se tornan una narración en sí misma que conecta y moviliza. Lo que a su vez los directores manejan muy bien a través de una visualidad que envuelve a quien la asiste en un ambiente que tiene peso, se torna gris incluso en la luminosidad y potencia el drama, convirtiéndose en uno de los grandes logros de la película.
The Guests, tuvo su premiere mundial en Cinepro competition y será distribuida por Mubi.
