En el contexto del Karlovy Vary Film Festival y como parte de su selección oficial, se presentó el film The Lion at My Back de la directora Tonia Mishiali. Donde dos vidas se cruzan en su soledad para encontrarse en el mundo como familia elegida.
The Lion at My Back es un drama profundamente humano que explora la resiliencia y la posibilidad de encontrar una familia en los lugares más inesperados. A partir del encuentro entre Mariama (Sokhna Diallo), una adolescente senegalesa solicitante de asilo, y Stella (Elena Kallinikou), una mujer chipriota en proceso de recuperación de una adicción, la película construye un relato íntimo sobre dos vidas marcadas por el abandono, la exclusión y la necesidad de comenzar de nuevo.

Mariama y Stella
Lo que inicialmente parece una relación basada en la conveniencia se transforma gradualmente en un vínculo de afecto y protección mutua. La conexión entre ambas protagonistas adquiere la fuerza de una relación madre-hija, desafiando las nociones tradicionales de familia y demostrando que el amor puede surgir incluso en las circunstancias más adversas. La historia no busca la emoción fácil de la audiencia. Apuesta por mostrar una versión de la soledad que a veces levanta barreras que son difíciles de derribar, pero que en contradicción te muestra que al atreverse puede ocurrir lo impensado. Volver a creer en la humanidad y en que te mereces estar viva.
La visión de la directora está profundamente arraigada en experiencias personales. Su propia historia de desplazamiento durante la infancia, producto de la guerra fue uno de los puntos que la hizo desarrollar este film. Asimismo, y en este caso, llevándolo a los márgenes de la sociedad, reflexiona sobre la relación madre e hija y cuanto esta puede impactar.
El uso de cámara: un acierto
Es interesante el uso de cámara en la película, se convierte en un observador casi participante y acompaña alternativamente la perspectiva de Mariama y Stella, permitiendo al espectador habitar sus mundos individuales antes de presenciar cómo ambos universos terminan fusionándose. La cineasta tomó una buena decisión al optar por cámara en mano o 16 mm porque le da un toque más rustico, como texturado y que hace pensar en el realismo social, sin serlo.

Mariama no tiene donde quedarse y le pide apoyo a Stella quien es adicta a las drogas. Al principio ella se niega, hasta que por primera vez le da la posibilidad de quedarse con ella. Es un drama que trasciende la temática de la migración o la drogadicción, incluso de la soledad. La película se convierte en un homenaje a la solidaridad y a la capacidad de las personas para reconstruirse a partir del afecto.
The Lion at My Back es una obra sensible y conmovedora, que, sin duda, deja al espectador una huella emocional y los hace reflexionar, ayudado por las actuaciones se manifiestan visualmente en una conexión con las protagonistas quienes son capaces de transmitir una profunda humanidad a pesar de la dificultad.
El Festival termina este 11 de julio donde se conoceran los ganadores del certamen y podremos ver cómo le va a la película de Mishiali.
