The White Lotus : Temporada 3 ¿ Budista o no?

Ya ha pasado un tiempo desde que el final de la tercera temporada de la serie de HBO- MAX “The White Lotus” transmitió el último capítulo. Su creador Mike White ya lo había anticipado, la religión sería la temática metatópica de esta narración que tendría como fondo los hermosos paisajes de Tailandia.

Una de las cosas que todo fanático de la serie debe entender es que hay que estar preparado para todo y que el equipo no escatima en giros de guion, asi que desde el primer capítulo en la recepción de una playa conociendo a los personajes, ya se acomoda un espectador activo preguntándose quién de ellos dejará la serie y porqué. 

Pero más allá de focalizarnos en la trama misma, la reflexión de este texto va de la mano de la base budista que se deja entrever en diálogos punzantes en ironía y efusivos en sátira, que si bien se entiende como una filosofía y no religión, fue el marco de referencia de esta temporada.

“No pienses en todo el amor que no te dieron, piensa en el que tienes. Te amo” lanzaba con ritmo calmo el personaje de Aimee Lou Wood (Chelsea), a su pareja en la pantalla interpretado por  Walter Goggins (Rick), tratando de sanar con palabras heridas de niño que lo acompañan hasta sus días de adulto.

El aceptar es parte fundamental de la filosofía budista, no se rechaza el sufrimiento y se entiende como parte de la vida, es la reacción ante él la que cambia, confirmando los dos polos de los personajes y contraponiendo la cultura occidental con la reflexión oriental. Por otra parte, la meditación, técnica fundamental que ha acompañado la práctica budista durante años, enseña a dejar pasar estos pensamientos intrusivos sin bloquearlos, lo que se puede ver en la serie con el intento de terapia al personaje de Goggins a través de la respiración, que pretende aceptar su presente, como lo diría la corriente y práctica del Mindfulness, aliada de la filosofía en cuestión.

Sobre las formas de amor y conocimiento espiritual:

Desde un trío de amigas que esperan que una se de vuelta para explotar en palabras ácidas en su contra o después con la misma intensidad darle las gracias y decirle “Te Amo”, porque una de las cosas hermosas que nos dejó esta temporada es el monólogo del personaje de Carrie Coon (Laurie) a Kate (Leslie Bibb) y Jaclyn (Michelle Monogham) que en frases perfectamente enunciadas procesa que el ser humano está hecho de luz y de sombra, y que dentro de él pueden convivir emociones totalmente contradictorias que hay que saber mirar con perspectiva por solo ser marco de referencia y estar determinadas por tus propias estructuras valóricas.  

La Familia Ratliff, por otro lado, fue una de las mejores precursoras de estas temáticas dentro de la serie. Desde la pronunciación de “Budhism” por la matriarca de la familia – una icónica Parker Posey-  el llanto de problemas de primer mundo de su hija Piper (Sarah Catherine Hook) porque no pensó en el acceso a la comida orgánica dentro del Ashram de meditación, hasta la reflexión e introspección de quien menos se pensaba,  Savon (Patrick Schwatzeneger). Todos, incluido el padre (Jason Isaac) y el hermano menor (Sam Nivola), están lidiando con qué hacer y cómo superarlo incluso cuando sea algo que está emocionalmente bloqueado.

Dentro de la locura que pocos pueden vivir dándose ese tipo de lujos, el realizador logra armar personaje que si bien desconectados del mundo “real” son perfectos para que la audiencia se anime a tomar parte entre un bando valórico y otro. Obviamente todo esto enmarcado en una visión occidental y blanca, pero que funciona por la ironía. 

Las palabras de la madre de la familia “Lo hemos tenido todo” frente al vacío  emocional que se puede identificar mientras se asiste los comportamientos de cada uno de sus hijos,  es uno de los juegos que White sabe hacer funcionar a la perfección. 

Pero por sobretodo y en esta temática filosófica, “The White Lotus” durante las tres temporadas ha explorado la temática de la muerte y si siguiéramos la filosofía budista podríamos decir que la muerte también es parte de la vida. De hecho su nombre en sí mismo es asociado a la iluminación, por tanto, si bien, esta fue la temporada de la religión y lo demuestra a través de una filosofía que justo cuestiona las temáticas reflejadas como el ego, la ambición y el ruido mental.

Ya estamos atentos a nuevas noticias de la próxima temporada.

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